El juicio comenzó con las cuestiones previas de cada una de las partes, entre las que destaca la impugnación por parte de los abogados del acusado, José Ortega Cano, de la prueba de alcoholemia realizada cuando el diestro estaba en coma y que arrojó un resultado de 1,26 de gramos de alcohol por litro en sangre, pues consideran, además, que se rompió la cadena custodia de las muestras, siendo «nula de pleno derecho»  por lo que pide su libre absolución, a lo que se opusieron el fiscal y la acusación, manifestando la juez que se resolverá en la sentencia. Alega también el defensor de Ortega que su representado «conducía a una velocidad permitida reglamentariamente», para lo que ha aportado dos informes periciales que apuntan que el extorero circulaba a una velocidad de entre 79 y 96 kilómetros por hora, frente a los 125 marcados por la Guardia Civil.

José Ortega Cano a su llegada a los juzgados de Sevilla

José Ortega Cano a su llegada a los juzgados de Sevilla, donde ha comenzado el juicio que se sigue contra él por homicidio imprudente.

Además de las cuestiones previas y de la declaración de Ortega, en la jornada del martes estaba prevista la comparecencia para prestar testimonio de la viuda de la víctima, Manuela Gurruchaga, además de otras 30 personas, entre testigos, guardias civiles y peritos.

La viuda de Carlos Parra, que aseguró estar pasando la peor época de su vida, había hecho pública una emotiva carta a su marido, 24 horas antes de que diera comienzo la vista: “Nuestra vida no es la misma sin tu presencia, pero lucharemos para que se haga Justicia. Maldito aquel 28 de mayo. Te echo mucho de menos y los niños también. Si hay justicia irá a la cárcel y pagará por lo que te hizo, quitarte la vida. Adiós mi vida. Estoy muy orgullosa de ti y hay muchísima gente que te apoya y que te quiere. Hasta siempre Carlos, nunca te olvidare”.

José Ortega Cano a su llegada a los juzgados de Sevilla

El extorero en el transcurso de la primera vista oral del juicio en el que el fiscal pide para él cuatro años de cárcel y la acusación particular una indemnización de medio millón de euros.

Algunos amigos del diestro, como el también exmatador Jaime Ostos han apuntado que solo su hijo José María, ha abierto una puerta a la esperanza en la vida de Ortega que, desde que murió Rocío Jurado, no ha levantado cabeza:“José es un hombre que siempre ha estado muy arropado y se encuentra con que mueren Rocío y su madre, y siente que su entorno afectivo se descompone, lo que le supuso una fuerte crisis emocional. El consuelo que buscó toreando, tampoco funcionó y no le fue nada bien en su reaparición”…
La juez sustituta Sagrario Romero, que relevó a finales de febrero en el Juzgado de lo Penal número 6 de Sevilla a Trinidad Vergara, será quien dicte sentencia en un juicio para el que se han acreditado 40 medios de comunicación locales, regionales y nacionales.

No corren buenos tiempos para José Ortega Cano, que se ha manifestado dispuesto a acatar la sentencia que dicte la juez, mientras ha sido objeto de otra denuncia contra la seguridad vial, por parte de las víctimas de accidentes de tráfico, por llevar a su hijo sin la sujeción reglamentaria el día que Ana María Aldón y el extorero abandonaron la clínica con su bebé.