Al tratarse de una fianza civil, que le ha parecido «muy exagerada» a Mario Pascual Vives, abogado del duque de Palma, no existe riesgo de prisión en caso de impago, pero sí de embargo, ya que el principal objetivo de la medida es garantizar que, en caso de ser condenados, Urdangarin y Torres abonarán el dinero público supuestamente malversado.

Ya ha pasado un año desde el inicio de esta auténtica pesadilla que están viviendo los duques de Palma, alejados de la familia real y de todo compromiso oficial. El 7 de noviembre de 2011, un registro judicial en varias sedes de empresas relacionadas con el yerno del rey hacían estallar el escándalo que todavía hoy salpica a la Familia Real, que por vez primera veía como uno de sus miembros era imputado por presunta corrupción.

Diego Torres, el exsocio del duque de Palma. Su mujer, Ana María Tejeiro, también ha sido imputada, al contrario que la infanta Cristina.