La mexicana Lila Downs ha vuelto a las raíces con sus dos compañeras en este trabajo: «Mi historia tiene mucho que ver con la migración. Crecí entre EE.UU. y México y para apreciar mi raíz fue necesario estar lejos de ella. No siempre me fue posible estar cuando yo quería donde se halla enterrado mi ombligo. Eso hace que aprecie la raíz de mi madre, que es indígena, hacia los que aún hay mucha discriminación en toda Latinoamérica», ha declarado a Efe.

En cuanto a Soledad Pastorutti, tenemos que señalar que tenía muy claros cuáles eran sus gustos musicales desde niña y también sus raíces: «En mi caso, canté folclore desde muy chiquita, pero en una zona de mi país donde no es muy común en gente de mi edad. Al ser descendiente de italianos, además me dicen gringa y mucha gente se pregunta cómo canto este género».

Niña Pastori, por su parte, aporta su toque flamenco a un trabajo que no va a suponer, sin embargo, que abandone su carrera en solitario. De hecho, en los próximos meses tiene previstos varios conciertos.