La estrella australiana, de 47 años, aterrizó en el aeropuerto LAX de Los Ángeles con uno de los peores looks que se le recuerdan. Y eso es algo difícil en ella, pues se caracteriza por su impecable estilo y su glamour innato. Nicole volvía de un viaje promocional en Corea del Sur, donde asistió junto a su marido, Keith Urban, a una gala de la firma Omega. Si allí destacó con un bonito vestido, para volver a casa no tuvo la misma suerte.

Se puso un vestido de gasa estampada de cuello alto y por los tobillos, que acompañó con un gorro de cuero y un bolso negros, además de unas grandes gafas de sol y unas bailarinas. Por separado, cada uno de los elementos podía tener su gracia, pero todos unidos, no. El resultado se asemejaba más a nuestra Lina Morgan en sus cómicos papeles que a la protagonista de Moulin Rouge y Grace. Pero un mal día lo tiene cualquiera…

Nicole Kidman

La actriz exhibió su pálida piel bajo el oscuro atuendo.

Cuestiones de moda aparte, Nicole Kidman se mostró tan educada como siempre e incluso una media sonrisa. Hay que recordar que hace dos semanas murió repentinamente su padre, el prestigioso psicólogo Antony Kidman, a los 75 años, a quien ella adoraba (VER AQUÍ LA NOTICIA). 

Nicole quiso agradecer las muestras de cariño recibidas a través de las redes sociales con estas palabras: «Nos gustaría agradecer a todo el mundo su amor y sus oraciones estas semanas.Todos tenemos el corazón roto, pero saber que estamos en los corazones y en los pensamientos de los demás, es confortador. Con amor, Nic y Keith».

Nicole Kidman

Nicole se subió a un coche que la estaba esperando para volver a su hogar.