Nek tiene un ligero catarro, pero este pequeño contratiempo no le impide cumplir con una apretada agenda promocional. El cantante italiano, que se convirtió en estrella gracias a ‘Laura no está’, es un hombre simpático, espontáneo y natural. Aborda cualquier cuestión sin cortapisas, algo de lo que deberían aprender otros famosos de mucho menor fuste, y mira a la cámara con la convicción del que se sabe guapo.

Filippo, verdadero nombre del cantante, es una persona de firmes convicciones religiosas, que lleva toda la vida con la misma mujer, Patrizia, se define con humildad como ‘músico’ y rehuye la etiqueta que yo mismo le pongo, ‘rock star’, reivindicando ser un trabajador, como otro cualquiera, que piensa más en el camino de la vida que en el éxito momentáneo.

Nek, de 45 años, está felizmente casado con Patrizia Vacondio desde 2006, aunque llevan muchos más años juntos.

Tu nuevo disco en español se titula ‘Únicos’, ¿qué te hace a ti serlo?

Lo que me hace único personalmente es que me estoy realizando, amo lo que hago, mi trabajo. Me siento único por esto. Cualquier persona que puede conseguir un sueño es una persona única.

¿Tú has conseguido los tuyos?

Lo estoy consiguiendo. La vida es larga, es un camino que te cansa a veces, pero maravilloso.

¿Eres una persona muy introspectiva?

Sí, reflexiono mucho sobre la vida. También me gusta reírme de mí mismo, de mis defectos… Y también es necesario tomarse un tiempo para reflexionar. Ser padre me ha enseñado mucho porque cambia el orden de tus prioridades en la vida.

Nek tiene una hija, Beatrice, aunque considera como suya a Martina, fruto de una relación anterior de su mujer.

Tanto te ha marcado ser padre que has compuesto más de 50 canciones a tu hija Beatrice.

¡Sí! No sé explicar lo que me ocurre, pero para expresar mis emociones necesito la música. Y mi hija es una fuente de emociones.

También has publicado un libro en el que explicas cómo te ha cambiado la vida la paternidad.

Sí, el nacimiento de mi hija me cambió la vida. Cuando ves en tu hija tus propios rasgos, incluso tu propia cara. Ves parte de ti mismo en ella.

El cantante italiano está inmerso en una intensa gira de conciertos por Italia.

Llevas más de 20 años en la música, ¿en qué ha cambiado tu música y tus fans?

Para mí es importante saber que hay gente que ha querido crecer contigo, siguiendo tu música. Siempre la he considerado como un universo para experimentar, para probar. A veces ha sido un éxito, otras menos… Así es la vida. Lo importante es tener algo que decir e ir probando cosas, evolucionar. Después de 20 años sigo teniendo ideas y disfrutando, viajando fuera de Italia, a Latinoamérica, en España.

Eres muy creyente, ¿cómo está la figura de Dios en tu día a día?

Cuando era pequeño mis padres me educaron para tener un punto de referencia. Cuando me hice mayor, a los 35 ó 40 años, la curiosidad me ha ayudado en la música y en la fe. Tienes que aceptar si quieres que esté en tu vida o no. Es una de las grandes cuestiones de la Humanidad. Aceptarlo o no, Dios no te obliga a tenerlo en tu propia vida. A mí la fe me da mucha fortaleza.