Aunque vive en Madrid desde hace años, siempre que puede, la cantante Natalia vuelve a su localidad natal, Sanlúcar de Barrameda, en Cádiz, para estar con los suyos y recargar las pilas. Este verano, tras disfrutar de unos días en Formentera con su chico, la artista ha hecho las maletas y ha vuelto a casa.

Sin embargo, lo que deberían haber sido unas vacaciones tranquilas se ha convertido en una pesadilla y es que, hace unos días, Natalia estuvo a punto de perder su casa familiar. Y todo a causa de un incendio que comenzó en la finca colindante, situada a pocos menos de la suya, y que comenzó a propagarse con rapidez.

Además de contar lo que sucedió en las Stories de Instagram, la artista ha hablado con el programa ‘Cazamariposas’, donde ha narrado los hechos de la angustiosa noche». «Empezó a arder a lo bestia. Estábamos todos dormidos, menos mi madre, y justo antes de acostarse miró por la venta y, muy fuerte, gritó: ‘¡que hay fuego, que hay fuego!'».

Al ver que los camiones de bomberos no llegaban y que las llamas estaban cada vez más cerca, Natalia y su madre se pusieron manos a la obra para intentar detener el avance de las llamas. «Empezamos mi madre y yo a sacar mangueras para echar agua. Fue muy gracioso porque los bomberos cogieron y le dijeron a mi madre: ‘señora, no he visto a una mujer igual que usted en la vida'», ha contado.

Al final, sobre las cuatro de la madrugada la situación se controló, aunque estuvo a punto de convertirse en una tragedia, ya que el fuego se quedó a tan solo un metro y medio de su casa. Como es lógico, y a pesar de su valentía, pasaron mucho miedo. «Teníamos muchísimas gomas de regadío, de PVC, que eso arde súper rápido. Y decíamos, ‘cómo ardan las gomas… estamos perdidos’. Pero mira, gracias a la actuación de mi madre y mía conseguimos que el fuego no entrara en nuestra casa, aunque estuvimos ahí, mano a mano con los bomberos. La finca de al lado estaba entera quemada, enterita, de punta a punta… Es una de las peores experiencias que he pasado», ha confesado.