La noticia de la muerte de Álex Lequio nos ha dejado rotos. Desde SEMANA hacemos un homenaje con un repaso de sus 27 años de vida, en imágenes.


Un día triste, muy triste. Después de una infatigable lucha contra el cáncer, ha fallecido Álex Lequio, el hijo de Ana Obregón y Alessandro Lequio, con tan solo 27 años. El joven llevaba ingresado en un hospital de Barcelona unos dos meses, sometiéndose a un nuevo tratamiento para superar la enfermedad. Sin embargo, no ha podido ser.

Justo cuando el país se encuentra en una situación de lo más complicada por la crisis del coronavirus, Álex, acompañado de sus padres, viajó hasta la ciudad condal para ingresar en un hospital de allí. Durante todos esos días, hemos visto a Ana y a Alessandro muy pendientes del joven en todo momento, y solo abandonaban el hospital para tomar el aire durante unos minutos, para después volver a la habitación en la que se encontraba el joven.

La actriz y el colaborador de televisión han dejado aparcados sus compromisos profesionales a un lado para estar al lado de su hijo, que ha vivido momentos muy complicados en estos últimos años. De hecho, abandonaban Madrid para instalarse en Barcelona, donde alquilaron un piso para pasar los días de tratamiento de la manera más cómoda.

Aunque el tratamiento iba a durar en principio unos tres meses, la noticia de su muerte ha llegado antes de que pudiera terminarlo. Este 23 de junio, Álex Lequio hubiera celebrado su 28 cumpleaños. La idea era que para esa fecha, ya hubiera estado de vuelta en Madrid, donde reside con él y toda su familia.

Han sido unos días complicados, ya que a la difícil situación por la que pasaba la familia, se unía la situación delicada por la que pasa nuestro país en estos momentos por la crisis del coronavirus. Álex Lequio era un paciente de riesgo y había que evitar el contagio a toda costa. Esto llevaba a sus padres a tener especial cuidado y a mantenerse protegidos en todo momento con mascarillas y guantes.

Sus padres han estado en todo momento muy pendientes de su hijo. Cuando se enteraban de la noticia de que tenía cáncer, en abril de 2018, la familia al completo hizo las maletas para viajar hasta Nueva York, Estados Unidos, donde se sometió a un tratamiento en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.

Esta fue la primera imagen que compartieron desde Nueva York

Después de meses allí, tomaron la decisión de volver a España en octubre de ese mismo año, para que el joven siguiera controlado pero en Madrid. En este momento, Álex volvía a retomar su actividad profesional al frente de Polar Marketing, la empresa que montó, e incluso se dejó ver en su primer acto público, que provocó un gran revuelo mediático.

Desde su vuelta, Álex Lequio volvía a retomar su actividad en las redes sociales también. Se propuso disfrutar del verano y viajó hasta la casa que su madre tiene en Mallorca para descansar y desconectar después de unos meses muy duros. «Foto de ayer pasando el tiempo en la piscina y esas cosas que se suelen hacer en verano. Hoy ya de vuelta en la capital preparando los proyectos», escribía muy contento.

En septiembre del pasado año, Álex Lequio sufría una recaída, que fue detectada en una revisión médica, donde surgió un «contratiempo». En estos momento, el joven no solo contaba con la incasable ayuda de su familia, también de su pareja, Carola, con la que incluso llegó a adoptar un cachorrito.

«Bueno, bien, ha habido una piedrecita en el camino. Esta es una enfermedad larga y la afrontamos como siempre: con mucho optimismo. Ya es la última piedrecita», explicaba con positivismo Ana Obregón sobre este «contratiempo». Después de que se conociera la recaída de Álex Lequio se han sucedido algunos ingresos hospitalarios, que terminaban en alegrías por haber recibido el alta.

A mediados del pasado mes de febrero, Álex visitaba la sala de urgencias de la clínica Ruber Internacional de Madrid, tras la cual tuvo que permanecer ingresado varios días en dicho centro. El motivo que lo llevó a estar allí fue, según Ana, «una gastroenteritis». Poco después, su padre explicaba a los medios: «Todo sigue igual. No hay mucho que decir. El cáncer es una enfermedad larga y dura».

En marzo, el hijo de Ana Obregón decidía someterse a un nuevo tratamiento en un centro hospitalario de la ciudad condal, lo que les obligó a trasladarse temporalmente allí. El tratamiento iba a durar en un principio unos tres meses, pero no ha podido ser, ya que la trágica noticia de su fallecimiento ha roto completamente con las esperanzas que tenían depositadas él y toda su familia.

La vida de Álex Lequio ha estado expuesta desde que nació. Su madre Ana Obregón y su padre, Alessandro Lequio, están en el foco de la noticia desde hace muchísimos años, mucho antes incluso de que el joven naciera. No podemos olvidar algunos de los divertidos momentos que protagonizó Álex cuando era pequeño, que se comía los micrófonos de los periodistas cuando se acercaban a su madre para preguntarle.

Una vida expuesta que Álex Lequio ha tratado de llevar de la mejor manera. Siempre apoyado por sus padres, que dejaban todo aparcado para centrarse en la salud de su hijo. Ahora la noticia de su muerte ha sido un azote difícil de superar y que nos deja a todos rotos.

Desde SEMANA, repasamos la intensa vida de Álex Lequio, que desde que nació ha estado en el foco de la noticia: