El miedo de Pilar Rubio con sus hijos el día de su boda

A menos de tres meses del día de su boda, la colaboradora de televisión ha desvelado nuevos detalles del gran día, como el papel de sus hijos. ¿Les dará la responsabilidad de ser pajes?

Quedan menos de tres meses para la boda de Pilar Rubio y Sergio Ramos. La pareja celebrará su boda el próximo 15 de junio en Sevilla después de siete años de relación y tres hijos en común, Sergio, de casi cinco años, Marco, de tres, y Alejandro, de uno. Los hijos de la pareja asistirán a la boda de sus padres, pero estos no saben si les darán algún papel o preferirán dejarlos libres al ser todavía muy pequeños.

La colaboradora de televisión acudía este martes a un evento público y allí tuvo que contestar a preguntas sobre su boda. Entre ellas, qué papel jugarán sus hijos en este gran evento, al que acudirán numerosos rostros conocidos: «Por ahora el único que entiendo algo sobre la boda es Sergio, y le hace mucha ilusión». «No harán de pajes, porque son muy pequeños y es demasiada la responsabilidad», aclara sobre la responsabilidad que podrían tener sus hijos en la boda.

Pero no es lo único de lo que ha hablado Pilar Rubio en la presentación de MY Yébenes, el último lanzamiento de Maribel y Myriam Yébenes. La colaboradora quiso aclarar la polémica de la ausencia de los teléfonos móviles en su boda, algo que también hará Belén Esteban una semana después en su boda.

«No es quitar el móvil, yo creo que esa expresión queda bastante negativa. Es simplemente decir que vamos a dejar el móvil guardado en algún lugar, a buen recaudo, para que podamos disfrutar. Porque a lo mejor algunos invitados se sienten más cómodos sin teléfonos y sin cámaras. Así podrán estar a gusto, felices y se podrán divertir», aclara.

Pilar ha declarado que no está nerviosa todavía, pero «sé que la semana previa me van a entrar los nervios», confiesa. Además, asegura que ya está casi todo preparado para el gran día: «Los dos estamos muy contentos y con ganas de que llegue el día». Sobre su vestido prefiere no desvelar nada: «Dentro de un mes podré confirmar algo más». Eso sí, no descarta ir de otro color, no de blanco: «La novia tiene que ir como a ella le apetezca. Creo que no debe haber cánones establecidos, sería muy aburrido».