Los actores se casaron en el año 2000 y formaban una de las parejas más estables de Hollywood, felices junto a sus dos hijos, Dylan y Carys, de 13 y 10 años. Sin embargo, el pasado agosto, sorpresivamente, anunciaron su separación.

Se producía justo cuando habían superado unos cuantos trances en su vida, comenzando por el terrible cáncer de lengua que le detectaron a Michael Douglas en 2010 y que superó completamente en 2013; y siguiendo por el anuncio de Catherine Zeta-Jones  de que padecía el síndrome bipolar. A ello se añadía la situación del hijo mayor del actor, Cameron, fruto de su primer matrimonio con Diandra Luker, quien permanece en la cárcel por tráfico de drogas.

Michael-Douglas-y-Catherine Zeta Jones

La pareja siempre se mostró muy enamorada en público.

Pese a su ruptura, Michael y Catherine siempre dejaron una puerta abierta a su reconciliación, manifestada en diferentes declaraciones del actor en ese sentido y por el hecho de que ninguno se quitó la alianza de casados.

El hecho es que las fiestas navideñas las han pasado juntos en Nueva York, con sus hijos, como una familia unida. Se les vio pasando una jornada muy intensa con los niños en Manhattan, almorzando en un restaurante y posteriormente yendo a ver el musical de Broadway Motown y la película El Hobbit.

El próximo 12 de enero se celebrará la ceremonia de entrega de los Globos de Oro, en la que Michael Douglas está nominado como mejor actor de televisión por Behind the candelabra, donde interpreta al excéntrico pianista Liberace. Quizás esa sea la escenificación perfecta para la vuelta a la alfombra roja de una pareja dorada de Hollywood.