Mary se disponía a dar una entrevista a los medios daneses cuando tuvo que abandonar el lugar a toda prisa alertada por un funcionario de la ONU, que avisó a los servicios de seguridad de que una manifestación de refugiados sirios, descontentos y muy crispados, se acercaba peligrosamente a la carpa en la que se encontraba la princesa.

El incidente puso el punto final a una visita que la heredera danesa difícilmente podrá olvidar: «Podíamos oír a los manifestantes desde el interior de la tienda. Gritaban furiosos en árabe y estaban muy cerca», ha relatado el periodista Jens Anton Havskov, del periódico danés BT, que asistía a la conferencia de prensa.

Mary de Dinamarca

Antes del incidente, Mary conoció de primera mano las necesidades más acuciantes de los refugiados sirios.

En su recorrido, la princesa Mary, que es patrona del Consejo Danés para los Refugiados, que se encarga de la distribución de artículos de primera necesidad en los campamentos, pudo comprobar la situación del campo, revisar el estado de los planes de ayuda y conocer de primera mano las necesidades más acuciantes de los refugiados.

Pero, tras el aviso de peligro, el programa de la visita quedó cancelado, se activó el protocolo de máxima seguridad y los servicios secretos daneses evacuaron a toda prisa a la princesa, que apenas pudo despedirse del jefe del campo con un rápido apretón de manos.

Mary de Dinamarca

La princesa mostró su lado más cariñoso y maternal con los más pequeños.

Mary de Dinamarca

El campo de Zaatari alberga a los miles de personas que huyeron del horror de la guerra civil que arrasa Siria desde hace dos años.

Mary de Dinamarca

La esposa del príncipe Federico es patrona del Consejo Danés para los Refugiados.