María Teresa Campos reconoció no hace mucho que ya no tiene la misma relación con Rocío Carrasco. Sincera, explicó que la sigue considerando como una hija más, pero ya no mantienen mucho contacto. Hoy, según ha podido saber SEMANA, la matriarca del clan Campos ha organizado una comida en su casa a la que, entre otros invitados, han acudido la hija de Rocío Jurado y su marido, Fidel Albiac. A esa comida también han acudido Kiko Hernández, Belén Rodríguez, Gustavo Guillermo -el hombre de confianza de María Teresa Campos- y Alejandra Rubio . Esto supone el encuentro de Kiko Hernández y la hija de Terelu después de los reproches que se han dedicado ambos por televisión en los últimos días. La cita demuestra que la veterana periodista y su gran amiga vuelven a acercar posturas tras haber estado un tiempo distanciadas.

«Todo bien», ha asegurado Rocío Carrasco al salir del domicilio de la veterana periodista, a las afueras de Madrid. No ha querido contar en detalle cómo ha sido el encuentro, ni de qué han hablado después de un tiempo sin verse. Pero su rostro, así como el de su marido, parece reflejar que la comida ha sido distendida y que lo han pasado bien.

Alejandra Rubio, por su parte, tampoco ha querido profundizar sobre este cita que María Teresa ha organizado con tanto cariño para las personas a las que más quiere: «Todo bien, tengo mucha prisa», se ha limitado a decir. Más esquivo se ha mostrado Kiko Hernández, que ha evitado hacer declaraciones al salir del domicilio de quien en sus comienzos fue su jefa y mentora en televisión.

Puede que el almuerzo que ha preparado María Teresa Campos tenga la noble intención de unir lazos entre sus allegados. En primer lugar, los que ella misma ha mantenido durante décadas con la hija de ‘la más grande’. La quiere «como a una hija más». Por eso, tras la muerte de la tonadillera procuró estar a su lado en todo momento. Pero las circunstancias, a veces, tienen sus consecuencias. En los últimos meses no se han visto todo lo que a María Teresa le hubiera gustado. Pues bien. Este jueves ha llegado el momento de restablecer el contacto con alguien tan querido para ella y para sus dos hijas.

Por otro lado, la andaluza ha cruzado a dos personas a las que adora y que, sin embargo, no se tratan. Hablamos de su nieta Alejandra y de Kiko Hernández. Hace apenas unos días, la joven se sentaba en el ‘Deluxe’. Allí cuestionaba abiertamente la amistad del colaborador con su abuela. «Si Kiko quiere a mi madre, la quiere fatal«, decía. «Que la quiera de otra manera. No me parece bien que una persona que tira por tierra a mi madre, a mi tía y a mí, se vaya a comer con mi abuela. No me parece lógico». Con estas palabras dejaba claro que no ve con buenos ojos que el madrileño sea tan íntimo de su abuela, aunque respeta las decisiones que esta tome sobre su vida. Puede que María Teresa Campos haya tomado buena nota de sus palabras en los platos de Telecinco y haya puesto sobre el tapete las diferencias entre ambos para poner fin a sus rencillas. Esta comida ‘de la paz’ parece destinada a tender puentes entre las personas más importantes en la vida de la malagueña.