Acompañamos a María Patiño en un día muy especial: la presentación del corto La cara del diablo, un drama rural ambientado en 1958, que protagonizan ella y su pareja, Ricardo Rodríguez. Y para ello nos vamos a Pola de Somiedo, un pueblo en el corazón de Asturias, donde se rodó a principios de enero: «Mi pareja conocía al director, Julio de la Fuente, y cuando este fue a Madrid, quedamos a cenar. Yo le conté que de niña quería ser actriz. Al poco tiempo me envió el guión. Su seguridad me llevó a aceptarlo, porque trata temas complicados como el maltrato, el abuso… Yo no me veía, me daba miedo. No quería ser una caricatura de mí misma».

 

¿Qué es lo que más te costó?

Fueron cuatro días muy intensos, de muchas horas. Al principio lo pasé mal. La primera escena, en la que él me pega, fue de las más complicadas. En ese momento me asusté y pensé: «¿Qué hago aquí? Me quiero ir». Pero había mucha gente implicada y no podía dejar al equipo.

¿Cómo lo superaste?

Se paró esa escena, me tuve que ir a pasear sola por el monte y al final tiré para adelante. La verdad es que cuando empecé a disfrutar y a creérmelo, se terminó.

 

¿De qué manera te preparaste el papel?

Cuando me ofrecieron presentar el Deluxe el pasado verano, estuve haciendo un taller en el Laboratorio de la Voz de Jorge Javier Vázquez, para enseñarme a moverme en el plató, a perder el pudor y tener más soltura. Luego cogí un coach que me ayudó a perder el miedo escénico. Para hacer de María, mi personaje, que es muy contenida, intenté interiorizar el miedo y dar voz a esas mujeres del pasado. El director me dijo que trabajase la mirada.

 

¿Tenías algún referente?

No, no soy nada mitómana. Voy por épocas. No soy fiel a nada, solamente a mi pareja, que quede bien claro.

 

¿Y qué tal trabajar con él?

Trabajar con él es muy sencillo, porque tiene muy buen carácter, y me daba seguridad tenerlo cerca. Al ser actor, Ricardo me dio indicaciones, pero yo no soy de pedir y seguir consejos. Yo interiorizo mis miedos y dudas, me aíslo mucho, escucho y luego hago lo que quiero. Yo le he visto actuar muchas veces, pero esta vez me ha fascinado. Este es su mejor papel.

María Patiño

María Patiño y Ricardo en la presentación del corto, la pasada semana en Pola de Somiedo, Asturias.

¿Te ha sorprendido verle actuar en su salsa?

Ricardo tiene un carácter muy fácil. Yo creo que por eso nos llevamos bien. Yo soy un poco más compleja y él es muy sencillo, no le gusta discutir, todo le parece bien, es maravilloso…

 

Cualquier día lo entrevistas en Sálvame…

Yo a veces le hago entrevistas en plan mala persona, y no aprueba. Se pone tenso. Hay que trabajarlo más. Él respeta mucho lo que hago y después de nueve años ya sabe de lo que va este mundo.

 

¿Estáis Ricardo y tú a un paso más cerca de la boda?

No hemos avanzado… Cuando me vestí de novia en la fashion week del programa, aunque era la primera vez, no sentí nada, la verdad. Ya no es lo mismo que hace diez años. Si ocurre, lo disfrutaré, pero ya no es algo que tenga ahí pendiente. Lo viviría de otra manera. La boda la haría como una fiesta del amor.

María Patiño

Cartel del corto.  En la edición impresa de Semana puedes leer la entrevista completa con María Patiño.