Los regalos de María Navarro, escudera de Isabel Pantoja, a sus vecinos antes de ingresar en una residencia

María Navarro, la escudera fiel de Isabel Pantoja, era muy generosa con la gente con la que compartía edificio en la calle Alcalá. Regaló a sus vecinos desde muebles, hasta joyas y ropa.

María Navarro, la fiel escudera de Isabel Pantoja, ha dejado un hueco irreparable en el último inmueble en el que vivió antes de ingresar en una residencia. En el número 174 de la calle Alcalá de Madrid, aún recuerdan aquel fatídico día en el que su vecina más mediática les dejó para ser trasladada a una residencia donde la cuidan.

5La casa de María Navarro se vendió

María Navarro dejaba su domicilio acompañada de su hija, la actriz Lola Dueñas, hace tres años. En aquel momento, la enfermedad la tenía apartada ya de su realidad más cercana. Días después, el bien inmueble se ponía a la venta. La mano derecha de la tonadillera fue trasladada a una residencia donde es cuidada y mimada por el personal y por las visitas de su hija Lola y de su nieto -hijo de su hija Ana, fallecida hace 4 años-.

4Sus vecinos la recuerdan con gran cariño

Los vecinos de María Navarro aún la recuerdan con una sonrisa. Y especialmente Yolanda, la portera del edificio. Según ha podido saber SEMANA, la que fuera durante años sombra inseparable de Isabel Pantoja regaló antes de vender su casa parte de sus pertenencias y objetos de valor a sus vecinos.

3Los vecinos le ayudaban a proteger su imagen

María fue muy detallista con sus allegados antes de ser trasladada a la residencia donde la cuidan. María Navarro quiso agradecer a sus vecinos el trato que siempre tuvieron con ella, sobre todo en los últimos momentos, cuando llegaba a casa en situación comprometedora. En aquellos momentos, los vecinos la avisaban de la presencia de prensa en su puerta para que no captaran la instantánea de su llegaba en aquellas condiciones que hubiesen sido noticia.

2Los regalos de María Navarro a sus vecinos

Navarro le entregó muebles, alguna joya e incluso ropa a su portera. También regaló muebles a otros vecinos. María recordaba cómo algunas de sus vecinas le decían que le gustaban algunas de sus prendas. Antes de abandonar el edificio, Navarro entregó esas prendas a esas vecinas para agradecerles su apoyo.

1Su imagen pública era muy distinta

El número 174 de la calle Alcalá no olvida a su vecina más amable, María Navarro. Algo que recalcan todos, asegurando que no coincidía la imagen que daba en la televisión a la sombra de Isabel Pantoja con lo que era en realidad.