La cantante ha ajustado cuentas con su pasado en ‘Lazos de sangre’, de TVE, donde ha concedido una sincera entrevista.


Superó una infancia en la que pasó hambre, un cáncer de mama, los malos tratos de su pareja, la pérdida de una hija… María Jiménez es mucho más que una de las artistas más carismáticas de nuestro país. Es una auténtica superviviente. Su batalla más reciente la libró en 2019, cuando permaneció tres meses ingresada -y en coma- por una obstrucción intestinal. Superado ese trance que casi le provoca la muerte, la cantante sevillana ha resurgido de sus cenizas como un ave fénix. En los últimos meses la hemos visto pasear palmito por los platós de Telecinco, donde ha animado como nadie el ‘Deluxe’ con sus incendiarios comentarios sobre Amador Mohedano o Kiko Rivera.

Este martes, la artista ha sido primera protagonista de la nueva y cuarta temporada de ‘Lazos de sangre’. En el programa, presentado por Boris Izaguirre, ha repasado su larga e intensa trayectoria personal y musical. A sus 71 años, María sigue ha concedido una sincera entrevista. Y, una vez más, ha hablado sin pelos en la lengua.

«Siempre he perdido en el amor»

«He pasado hambre… Más hambre que un caracol en la vela de un barco», ha recordado en el programa de Televisión Española. Su infancia, que transcurrió en la calle Betis de Triana, no fue fácil. A muy temprana edad tuvo que dejar el colegio para trabajar como personal de limpieza en casas. Nunca le molestó que la llamaran «chacha». Ni que la llamaran «gitana» cuando empezó a cantar en el Tablao Flamenco Los Gallos de Sevilla. Y es que durante años pensó que era paya. Hasta que su padre, poco antes de morir, le reveló cuál era su raza. «Tú no eres paya, tú eres gitana», le dijo. «Mi padre cuando se va a morir me dice: ‘Tú eres gitana’. Mi padre era gitano, pero renegó de su padre porque le hizo muchas jugarretas a mi abuela. Mi padre renegó de su padre», ha contado.

De su matrimonio con Pepe Sancho no guarda buenos recuerdos. Estuvieron casados tres veces, pero la suya fue una historia de amor tormentosa, marcada por el maltrato del actor. «Fue un flechazo. Luego me dio 20 puñaladas, pero en principio fue un flechazo», ha destacado. «Me maltrataba físicamente y psicológicamente. Me hacía dos carantoñas y yo lo creía… Estaba ciega. En una palabra, me tenía supeditada».

«Siempre he perdido en el amor», se ha lamentado la andaluza. La persona que más daño le hizo fue a la que más amó. Durante años fue humillada, pero era costumbre de la época aguantar en silencio. «Me anuló por completo…. Me tiene anulada por completo, encerrada en una casa, haciendo una doble vida», ha rememorado, con pocas ganas de revivir lo que sufrió al lado del intérprete.

«Ya está muerto. Ya no le pega más a nadie», ha destacado. Lo mejor que le dio su idilio con Pepe Sancho fue su segundo hijo, Alejandro Sancho. Su primera hija, María del Rocío, la tuvo siendo muy joven, como madre soltera. La joven nación en 1968, y perdió la vida en un trágico accidente de trágico, en 1985, con apenas 17 años. «Tuve una hija preciosa, pero no me gusta hablar de este tema porque me pongo muy triste. Igual que Dios me la dio, me la quitó».

«Yo siento, no pienso»

Apasionada e impulsiva, María Jiménez no oculta su carácter explosivo: «Yo siento, no pienso», ha sentenciado en ‘Lazos de sangre’. En el programa ha dejado claro que tuvo que trabajar duro por el éxito: «He pasado mucho para poder llegar a algún lado». Y aunque la vida la ha hecho afrontar grandes tragedias, también le ha dado momentos especialmente dulces. Como el que experimentó en el año 2001, cuando cantó ‘La lista de la compra’ en colaboración con La cabra mecánica. Después de varios años alejada del panorama musical, aquel ‘single’ la hizo regresar a lo más alto.

Un año después, Joaquín Sabina la llamó para hacer un disco. «En 2002 Sabina me propone que haga un disco con sus canciones y me dio una canción nueva», ha repasado, agradecida por la generosidad del andaluz.

«Ella ha sido una mujer muy fuerte, una superviviente. Me ha demostrado muchas veces en la vida que ella ha podido», ha destacado su hermana Isabel Jiménez. «A mí Pepe Sancho me dijo que me iba a matar… La insultaba. La anuló por completo. La llamaba constantemente por teléfono», ha dicho en su primera entrevista en televisión.

«Me gustaría que me recordaran como buena persona»

Al hacer balance de su vida, María Jiménez tiene claro cómo le gustaría ser recordada: «Me gustaría que me recordaran como buena persona. Que me ponen como buena artista. Pero prefiero que digan de mí que fui una buena persona. No quiero más nada». Por último, lanzaba lo que para ella ha sido una máxima: «La vida es corta y larga. La vida son tres días… Dos de ellos están nublados y otro hace sol. Hay que aprovechar el día que está soleado, ¿o no?».