La cantante no puede negar que está viviendo uno de sus mejores momentos, triunfando en la música y en otras facetas, como la televisiva, que nos la ha descubierto siendo jurado del concurso de talentos La Voz. Por cierto, responde con un cómplice «no lo sé» sobre su continuidad en el programa. Pero ella no para. Su último proyecto es su propia fragancia, que acaba de presentar con mucha ilusión. 

Malú ha colaborado estrechamente con la marca Puig y el resultado se corresponde con su espíritu: «Me he inspirado en mí misma. Es fresca y con un punto sensual y femenino, que te deja con la sensación de salir de la ducha «, ha asegurado la artista hoy en Madrid, en su presentación ante los medios.

  Malu

La artista posó muy orgullosa con su fragancia, que tiene notas de bergamota, limón, manzana verde, rosa, jazmín… 

Malú tiene claro lo que más le seduce de otra persona, al menos en cuestión de olores: «No me gusta que un hombre huela a Burger King, eso me da hambre… Quiero que huela a macho, pero sin empalagar, algo más sutil». Y respecto a su prototipo de hombre ideal, también se lo toma con humor: «Yo no me marco un prototipo. Me gusta un hombre con el que te puedas reír, que me saque de mi mundo cotidiano y que pueda ser una misma, con naturalidad. Me gusta una persona que me sorprenda, alto, bajo, o como sea… No es cuestión de detalles, sino de sensaciones».

La cantante esquivó las referencias a su último romance con el actor Antonio Velázquez, que ha llevado con total discreción. Ahora que se supone que han roto, Malú afirma que «mi corazón está divino, perfecto, con ganas de seguir disfrutando de las cosas bonitas que me están pasando. Nadie está libre de vivir el desamor, pero hay que tener un mensaje positivo».

 Aunque ahora está volcada plenamente en su carrera musical (65 conciertos cuenta su tour), Malú no descarta la maternidad: «Vendrá cuando tenga que venir, pero a día de hoy no es el momento. Me encantaría ser madre. Seré un una madre un poco cansina, pero buena».

Malu

Malú exhibe sendos tatuajes en sus pies. El más sexy, sin duda, es el de estas cerezas casi con forma de corazón.