Luis Miguel Rodríguez está tratando por todos los medios que las aguas vuelvan a su cauce y recuperar el amor y la confianza perdida de Ágatha Ruiz de la Prada. La diseñadora no ha querido entrar a razones y las fotos de su pareja en actitud cariñosa con otra mujer no le han sentado nada bien, motivo por el cual ha decidido romper su relación.

El empresario ha explicado en varias ocasiones que ha sido víctima de una trampa orquestada supuestamente por una exnovia de Kiko Rivera, Marcia Di Lele, la joven con la que compartía buenos momentos en la noche madrileña. Eso sí, las imágenes hablan por sí solas y parece que pesan más que las excusas.

Ahora, la estrategia de Luis Miguel Rodríguez a la hora de afrontar la polémica es distinta. Ya no opta por hablar sobre lo sucedido y expresar su amor incondicional hacia Ágatha Ruiz de la Prada a los cuatro vientos. Por el momento, el dueño de Desguaces la Torre ha optado por tomar un perfil más bajo, reducir su presencia mediática y dejar que el tiempo ponga a cada uno en su lugar, confiando en que el suyo esté al lado de la diseñadora.