El 24 de abril los hijos de Di Stefano acudieron al juzgado a pedir la inhabilitación de su padre, de 86 años al ver que éste iba a celebrar su boda de manera inminente con su secrertaria personal y representante, Gina González, una costarincense más de 40 años más joven que él. La mujer, que llevaba ya 10 años en España y era una ‘habitual del circuito futbolísitico’, hizo sospechar a los hijos de Di Stefano que la acusaron de tener una relación interesada con su padre.

La reacción de Gina contra los hijos de Di Stefano no se hizo esperar. Llegó a convocar a la prensa para decir que el ex-jugador del Real Madrid había «perdido la libertad». Tras todo este revuelo mediático, Gina se marchó unos meses a Costa Rica pero recientemente ha vuelto a Madrid en donde se ha intentado poner en contacto con Di Stefano aunque sin éxito.

La leyenda del club blanco se encuentra mientras tanto débil de salud y siempre atendido y cuidado por alguno de sus hijos tras haber pasado el verano en Valencia.