Era la primera vez que un miembro de la conservadora familia real nipona realizaba una tarea como la de Hisako, que conmovió con su discurso a los miembros del COI que eligieron a la sede organizadora de los Juegos Olímpicos de 2024. En sus palabras hubo agradecimiento a la asistencia que prestó tras el tsunami el Comité Olímpico Internacional y destacó: «Esta es la primera vez que un miembro de la familia imperial se ha dirigido a vosotros y me atrevo a desear que nuestros caminos se vuelvan a cruzar».

La princesa Hisako, de 60 años, es la viuda de un primo del emperador, el príncipe Takamado, que falleció de un infarto hace diez años, a los 47, después de un partido de squash con el embajador de Canadá. La princesa tiene tres hijas y patricina proyectos culturales y deportivos. Asimismo, es la presidenta honoraria de la Federación Japonesa de Fútbol (AJF). 

hisako

Tras hacer una intensa labor diplomática y el mencionado discurso, Hisako regresó a Japón convertida en una auténtica heroína.