El verano más amargo de Raquel Sánchez Silva ha llegado a su fin y la presentadora se enfrenta con entereza a su nueva vida, cuatro meses después de la muerte de su marido, el cámara de televisión Mario Biondo, fallecido el pasado 30 de mayo (pincha AQUI para saber más). Su historia de amor se truncó de manera repentina y brutal y con ello se paralizó también uno de los proyectos más importantes de Raquel, el de ser madre. Un sueño largamente acariciado y que ahora ella quiere hacer realidad.

Consciente de que el tiempo juega en su contra, en enero cumplirá 41 años y quizás esa no es la idead ideal para ser madre primeriza, Raquel ya ha visitado en varias ocasiones la sede madrileña del Instituto Valenciano de Fertilidad (IVI), dispuesta a someterse a un tratamiento que facilite lo que ella quiere, aunque al parecer aún no ha decidido el método a seguir. La inseminación artificial parece la opción más segura, pero existen otras, como la fecundación in vitro o incluso la adopción de embriones…

Raquel Sánchez Silva de compras

La presentadora intenta recuperar su vida normal, pero no es fácil.

Mientras medita sobre el nuevo giro que le quiere dar a su vida, Raquel busca también la compañía de sus amigos, en quienes se ha refugiado estos meses. Con una de ellas la vimos de compras por Madrid, disfrutando de una agradable jornada y luciendo un estupendo aspecto, un poco años 60, con gafas retro y un pañuelo de lunares en la cabeza.

Raquel Sánchez Silva de compras

Raquel tiene 40 años y cree que ya ha llegado el momento de ser madre.

La isla de Formentera fue su paraíso y su refugio este verano, pero ahora en la capital Raquel tiene que ponerse de nuevo también a día en lo que al trabajo se refiere. Sus proyectos profesionales la llevarán muy pronto al frente de La incubadora, un programa para jóvenes emprendedores, producido por Risto Mejide para Cuatro. Y después volveremos a verla en Supervivientes… Y eso no será fácil para ella ya que fue el reality en el que en 2011 conoció a Mario, con el que apenas un año después, el 22 de junio de 2012, se casaría en la localidad siciliana de Taormina, y de quien enviudó menos de doce meses más tarde. Si quieres recordar su historia de amor, pincha AQUI.

Raquel Sánchez Silva de compras

Sus amigos han sido fundamentales para que Raquel se recomponga tras la muerte de Mario.