Kiko Rivera y Jessica Bueno se han vuelto a ver las caras en los juzgados de San Sebastián este pasado martes. Kiko, que llegó con su novia Irene, solicita la custodia compartida de su hijo Francisco, mientras que la modelo, que llegó junto a su novio, el futbolista Jota Peleteiro, lucha por conseguir la completa.

Hasta el momento, la ex pareja ha estado cumpliendo las medidas que se les adjudicó en noviembre de 2013: el dj disfrutaba de su hijo tan sólo nueve días al mes, y la modelo, el resto del tiempo. Sin embargo, el hijo de Isabel Pantoja, que llegó a los juzgados junto a su hijo -en brazos de Irene- quiere luchar para conseguir la custodia compartida, mientras que la modelo española pelea para que la custodia sea sólo suya.

Kiko Rivera

Una vez que el juicio finalizó, Kiko salió por la puerta principal de los juzgados, mientras que Jessica prefierió abandonar el juzgado por la puerta de atrás.