Tras sus incendiarias palabras a Chabelita, Kiko Rivera pidió disculpas públicamente a su hermana. Primero lo hizo a través de un extenso post en sus redes sociales. Luego expuso su arrepentimiento ante millones de espectadores, en una intervención en ‘Sálvame‘. Incluso le envió un mensaje de WhatsApp a su hermana. Pero ninguna de estas vías ha funcionado para lograr el perdón de Isa.

El DJ o ha intentado todo para apaciguar las aguas. Por eso no ha dudado en insistir nuevamente a través de los mensajes de chat. Él mismo ha revelado este jueves que ha vuelto a ponerse en contacto con Chabelita, en un intento de tender puentes con ella. «En determinados momentos de tu vida te acuerdas de los tuyos. Al final son los tuyos, por muy mal que te lleves… Yo con mi madre lo he intentado varias veces, al igual que con mi hermana. Le he mandado unos mensajes», ha explicado en una conversación telefónica con Kiko Hernández. De este modo ha desvelado el contenido del segundo mensaje que le ha escrito. «El primero no le valió y el segundo tampoco. Le dije ‘quiero hablar contigo’. Lo necesito porque mi cabeza necesita estar tranquila e intentar arreglar las cosas con mi hermana, pero ella no me contestó a ninguno de los dos», destacaba.

«Mi cabeza no está del todo bien», reconoce Kiko Rivera

«Mi perdón fue de verdad, tanto el primero como el segundo, porque realmente creo que me he equivocado. No solo por contarlo públicamente», añadía. «No tenía que haber actuado de esa manera, pero también tengo mis sentimientos. Llevo un año y medio bastante jodido en el que mi cabeza no está del todo bien y mi cabeza se está recuperando».

Kiko Rivera
Telecinco

Kiko Rivera también se ha sincerado sobre la fiesta que le organizó Irene Rosales por su 38 cumpleaños en la casa que ambos comparten en la localidad sevillana de Castilleja de la Cuesta. Un encuentro presidido por su mujer y en el que solo estuvo acompañado unas pocas personas: sus dos hijas y un reducido grupo de amigos. Como era de esperar, echó mucho de menos a Isabel Pantoja. «En un día especial como un cumpleaños sí se echa de menos a mi madre, a mi hermana, a mis hermanos, a mi prima», admitía. He de decir que la única que me escribió fue mi prima Anabel, que tenemos sí que mantenemos contacto un poquito más a menudo. Pero claro, ella está en canarias, pero una llamada me dio muchísima alegría. Por lo demás no recibí nada y también lo entiendo… Pero uno no es de piedra y también tiene sentimientos».