El hijo de Isabel Pantoja y su novia no podían ocultar su felicidad a la salida del hospital sevillano donde la modelo dio a luz, el pasado miércoles, a su primogénito, Francisco.

Jessica Bueno era incapaz de contener la emoción: «Ha sido la experiencia más bonita de mi vida, no ha tenido nada de malo. Es que lo miro y no me lo creo: es mío, mío», confesaba entre lágrimas. A su ladro, Kiko explicaba que todavía no se había atrevido a cambiar ningún pañal: «A eso hay que aprender. Pero estoy muy feliz. Ahora queremos ir a nuestra casa y ser una familia normal».

Jessica lloraba de felicidad, mientras sostenía al pequeño Francisco en brazos.