Javier Santos, de una infancia de oro en Miami al acoso y las burlas en Valencia

La lucha de Javier Santos por ser reconocido como hijo de legítimo de Julio Iglesias sigue con su incierto sino pero él no se cansa de luchar. Los últimos acontecimientos le han hecho ser optimista: el juez encargado de llevar el caso le dio un ultimátum al cantante de 10 días para prestarse a una prueba de ADN que aclarase de una vez por todas su paternidad o no. Sin embargo, ese plazo ya ha expirado y todavía no hay noticias al respecto. La lucha continúa y apunta a Navidad como una fecha clave.

15Javier Santos se sincera sobre su lucha por ser reconocido hijo legítimo de Julio Iglesias

Ahora, el que aspira a ser hijo legítimo del cantante que más discos ha vendido nunca, ha concedido unas declaraciones a ‘El País’ en las que hace balance de todo lo que ha significado para él esta carrera de fondo en la que se ha convertido su caso. No quiere ni imaginarse qué habría sido de él si hubiese seguido la estela de sus ‘hermanos’. Quizás hubiera crecido en Miami a todo lujo, pero no, el destino le tenía preparado otro camino.

14La ley del barrio

Javier Santos no se crió en una idílica mansión de Florida, sino uno de los marginales barrios del distrito marítimo de Valencia, con todo lo que eso implica.

13No siguió el dulce camino de sus ‘hermanos’

Su historia se ha construido sin paralelismo alguno con la de los Enrique, Chabeli o Julio José Iglesias. Javier no lo ha tenido nada fácil.

12Acosado

Javier Santos ha reconocido que lo pasó muy mal durante una parte de su juventud porque sufrió «burlas y acoso» en el Instituto de la Malvarrosa, a raíz de la primera demanda de paternidad presentada.

11Santos define su peor etapa

Utilizando un símil cinematográfico, Javier Santos considera que su historia fue como una película de pandilleros de New York: «En esa época el barrio… ¿Tú te acuerdas de la película The Warriors? Pues era parecido». En los 80, este polémico barrio de la Malvarrosa contaba con muchos inmigrantes y una mezcla de etnias, así como unos vecinos entre los que había estallado el consumo de heroína.

10El lado más oscuro de Valencia

Durante la entrevista, Javier Santos confiesa que su barrio era muy peligroso y que le atracaron «varias veces». De hecho, un grupo de chavales acostumbraba salir de casa con un puños americanos o navajas, librándose así peleas callejeras de manera frecuente: «Más que guerras con chavales de otros barrios, había guerras entre los que iban a unos recreativos y los que iban a otros. Yo nunca me metí, trataba de pasar lo más desapercibido posible».

9El motivo del acoso

Javier Santos lo tiene claro, no le perdonaban que fuera hijo de Julio Iglesias: «Los acosadores suelen ir contra quienes son diferentes. Y yo lo era porque mi careto salía en televisión. No diría que fue la peor época de mi vida, porque cuando eres adolescente todavía no tienes muchas responsabilidades, pero fue dura. No es bonito ser famoso y pobre. La mía, al menos entonces, ha sido una fama incómoda”, revela en ‘El País’.

8Obligado a reinventarse

Javier Santos se marchó a vivir a Estados Unidos y allí desempeñó una pasión por la música que le sirvió para probar suerte. Llegó a vender 200.000 copias de su álbum, pero tras varios conflictos con la discográfica -que llevaron a su desaparición- su proyecto de ser músico se vino abajo, pese a que hoy en día ejerce como dj.

7Bajarse al barro

«Me desanimé. Pensé: ‘Bueno, a lo mejor esto no es para mí, tengo que luchar contra olas demasiado grandes». Santos tuvo que trabajar de lo que pudo para salir adelante.
Fue limpiacoches, instalador de toldos y trabajó en telemarketing. También fue coctelero en Los Ángeles, antes de ejercer como transportador de los medicamentos que cubanos afincados en Miami enviaban a sus familiares en la isla.

6Su amor y su apoyo

Durante sus múltiples mudanzas, Javier Santos conoció a su mujer, Chiara Allegrini, nacida en Cerdeña.

5Desesperado pero dispuesto a seguir

Es habitual que Javier Santos hable en sus redes sobre el proceso para que Julio Iglesias le reconozca como hijo: «Hoy hace exactamente un año ocurría esto. Empezaba una batalla legal que perdió de manera injusta mi madre en el año 1997. Dicen que llevo toda la vida con esto, pero los que me conocen de verdad saben que yo siempre he sido bastante discreto con este tema y que me gusta hablar poco de el. Ahora es diferente, ahora si que me hallo con fuerzas para llevarlo adelante y siento que debo luchar por el honor de mi madre, cosa que antes me negaba hacer, pensaba que era una causa perdida y no tenia sentido seguir adelante».

4Agradecido

«Quiero dar las gracias a todos los que durante este año habéis estado apoyándome, vuestro animo es importante para mi, a los medios de comunicación que esta vez SÍ han sido imparciales y solo se han ceñido a contar las cosas como son, también sois una voz importante en todo esto. Voy a seguir intentando demostrar la verdad, todavía queda mucho, pero no tengo ninguna prisa. En este viaje me he dado cuenta que lo mas importante en la vida es ser honesto con uno mismo, amarse y ser feliz con lo que uno tiene, que no os engañen, el amor de la familia va a estar siempre, mientras que las cosas materiales van y vienen».

3¿Regalo de Reyes?

La Navidad podría traer su mayor premio, pero el prefiere mirar al futuro con resignación: «Ya he dicho que estoy dispuesto a perdonar. Me encantaría conocerlo y que todo fuera más discreto. Pero para una persona como yo es difícil, porque sabes que estás peleando contra alguien que tiene mucho poder y se niega a aceptar la realidad. Esa combinación hace que sea bastante duro para mí”.

2Optimismo

El abogado de Javier Santos es optimista al respecto. Según Fernando Osuna, no someterse a las pruebas sería entendido por la judicatura como “una obstrucción a la justicia y lo considerarían como un factor muy negativo para la persona que no se hace la prueba de ADN. Normalmente, en un porcentaje muy alto, casi del 100%, la ley de enjuiciamiento civil lo establece como muy negativo y los jueces lo consideran directamente como el padre”.

1¿Dará su brazo a torcer Julio Iglesias y reconocerá como hijo a Javier Santos?