Javier Saavedra, el abogado de los famosos, inhabilitado en su profesión durante dos años

Se ha emitido la sentencia firme por el caso de la estafa a Rigau, marido de Gina Lollobrigida, que condena al abogado de los famosos a varias penas

Javier Saavedra, más conocido como el abogado de los famosos, ha recibido la sentencia firma tras ser condenado en enero de este año por estafar a Javier Rigau, marido de Gina Lollobrigida. SEMANA ha tenido a la sentencia en la que el Tribunal Supremo ha condenado al abogado Javier Saavedra «a seis meses de prisión e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena por el delito de estafa».

Saavedra ya tiene la sentencia firme en el caso con Javier Rigau

Pero la cosa no ha quedado ahí. Además, como «autor responsable de un delito continuado de deslealtad profesional (…), a las penas de 18 meses de multa en cuota diaria de 6 euros, con responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago por insolvencia de un día de privación de libertad por cada dos cuotas de multa no satisfechas e inahabilitación especial para el ejercicio de la profesión de abogado por tiempo de durante 2 años y 6 meses», según cita la sentencia a la que SEMANA ha tenido acceso.

La sentencia, que ya fue dictada el 19 de diciembre de 2017 por la Audiencia Provincial de Madrid, condenó al letrado Javier Saavedra como autor responsable de un delito de estafa y de un delito de deslealtad profesional. Aún así, el abogado de los famosos ha sido absuelto «de los delitos de estafa agravada y de apropiación indebida por los que venía igualmente acusado», cita la misma sentencia.

Mantuvieron una relación profesional durante 9 años

El caso se remonta al año 2000, cuando Javier Rigau decidió contratar los servicios de Javier Saavedra para que le gestionase todas las críticas que algunos medios de comunicación habían vertido sobre su persona. El motivo era la relación sentimental que mantenía con la octogenaria actriz Gina Lollobrigida. Saavedra aceptó el caso e interpuso un total de ochenta demandas contra todos aquellos que habían increpado a su cliente.

Mantuvieron una relación profesional de nueve años, hasta 2009, cuando Rigau dejó de necesitar sus servicios debido  a las grandes cantidades de dinero que le había hecho perder. Después, se puso en las manos de la letrada Teresa Bueyes, que le ha llevado este caso.