Todo hace indicar que Isabel Pantoja no fue la persona que directamente compró la corona de flores que supuestamente mandó a Irene Rosales el día después de la muerte de su padre.


Isabel Pantoja sigue siendo protagonista de la actualidad. Su guerra con su hijo, Kiko Rivera, y la que Cayetano Fran Rivera iniciaron hace unas semanas tras la confesión del dj de que vio en Cantora los enseres de Paquirri que les pertenecen, mantienen a la cantante en el foco mediático. Ella ha decidido permanecer en un discreto segundo plano y se encuentra encerrada en Cantora, en compañía de su hermano, Agustín Pantoja, y su madre, Doña Ana. 

Mientras se intenta resolver los líos, a Isabel Pantoja le siguen creciendo los enanos. Y es que hace unos días, la cantante estaba presente de cierta forma en el último adiós al padre de Irene Rosales. Supuestamente, la tonadillera mandó una corona de rosas rojas en la que se podía leer «Isabel Pantoja y familia». De esta forma, mandaba el pésame a la familia de Irene, ya que no pudo acudir a Sevilla procedente de Medina Sidonia por las restricciones que hay hoy en día en Andalucía.

Y decimos supuestamente porque ahora se conoce que esa corona de flores no fue pagada ni mandada por Isabel Pantoja. «La corona que vimos en el funeral del padre de Irene la pide una persona que no es Isabel Pantoja y tampoco nadie relacionado con la familia Pantoja«. Luego, explica que se enviaron dos ramos: «Primero se pide la corona de Pantoja y a las horas se vuelve a pedir en el mismo tanatorio otra corona para el club de fans de Isabel Pantoja«.

La corona que supuestamente mandó Isabel Pantoja no era suya

© Gtres.

De esta forma, la misma persona pide dos coronas, la de Isabel Pantoja y familia, y la de del club de fans de Isabel Pantoja. «Estas coronas están valoradas en unos 300 euros», recalcan desde ‘El programa de Ana Rosa’, apenas unos días después de que Irene Rosales despidiera a su padre.

«La persona que pide ambas coronas tambiéndice que no quiere factura, que no quiere que se vean los datos de la persona que paga», detallan desde el programa. Además, desconociendo si Isabel es conocedora de que esta persona abonó el dinero de las coronas, Marta continúa: «La persona que compra y paga la corona de Pantoja y la del club de fans es la misma. La persona que llama al tanatorio no es Isabel Pantoja. La persona que da el número de cuenta es la misma persona que compra ambas coronas». Se desconoce si Isabel es conocedora o no de este trámite o si ella encargó la gestión a una persona cercana a ella.

Isabel Pantoja quiso estar presente de una manera en el entierro de Manuel, el padre de Irene. El último adiós tuvo lugar en la iglesia de Castilleja de la Cuesta, Sevilla. Hasta allí se desplazaba Irene Rosales, totalmente rota, acompañada de su marido, Kiko Rivera, que estuvo muy pendiente de ella. Llamó la atención una de las coronas de flores que estaban en el coche fúnebre. Y es que una de ellas, de rosas rojas, llevaba la firma de «Isabel Pantoja y familia». De esta forma, la cantante quiso tener un detalle con su nuera, con la que tiene (o tenía) una increíble relación. Esta ha sido la forma de mandar el pésame a su nuera. Pero ahora se desconoce si el detalle lo tuvo ella directa o indirectamente.

Este es el ramo que mandó el club de fans de la cantante

© Gtres.

Los problemas no cesan para la tonadillera

La guerra entre Cayetano y Fran Rivera e  Isabel Pantoja continúa. Cada día nos despertamos con una nueva noticia sobre la polémica, que parece estar lejos de solucionarse. Este viernes, hemos sabido que Kiko Rivera sigue apostando por defender a sus hermanos y declarará contra su madre en el juicio en caso de que las cosas de Paquirri no se le entreguen a los hermanos Rivera antes de Navidad.

Así lo ha asegurado el abogado de Cayetano y Fran Rivera, Joaquín Moeckel, que apunta que Isabel Pantoja tiene hasta Navidad para hacer la devolución de los enseres de Paquirri a sus hijos mayores. Si no lo hace, iniciarán un proceso civil contra ella y llamarán a Kiko Rivera como testigo. 

«Voy a llegar hasta el final porque no hay nada que perder. Ná tenía, ná tengo, se dice en Andalucía. Lo he intentado por las buenas, hablo por mis clientes (los hermanos Rivera) vamos a arreglar esto de buena forma para mantener la imagen de Isabel Pantoja intacta. La señora Pantoja tiene un problema. Yo soy una persona de buen corazón, firmamos el documento y ya está. Vamos a dar de plazo todas las fiestas navideñas para ver si el corazón se nos ablanda y rectificamos», empieza explicando Joaquín Moeckel sobre las novedades del caso en el programa ‘La hora de la 1’ de TVE.