Te mostramos todas las fotos de la exclusiva casa de la psicóloga, ubicada en la urbanización La Finca, a pocos minutos del hogar del cantante.


Tras divorciarse de Alejandro Sanz, Raquel Perera decidía abandonar definitivamente Miami para instalarse en Madrid, donde actualmente vive el cantante junto a su actual novia, Rachel Valdés. El lugar donde reside con los dos hijos que tiene con el cantante se encuentra en la exclusiva urbanización La Finca, en Pozuelo de Alarcón. Curiosamente, es la misma donde el artista ha alquilado su nuevo hogar (aunque en las casas de mayor lujo), por lo que son vecinos.

Alejandro Sanz y Raquel Perera viven en la misma urbanización

Cuando el madrileño y su ex firmaron el divorcio, en septiembre de 2020, una de las condiciones que puso éste es que Raquel se marchara de Estados Unidos y fijara su residencia en la capital con el fin de tener a sus pequeños cerca de su actual nidito de amor con la artista cubana. En el preacuerdo que firmaron en marzo del año pasado acordaron que ella adquiriese una casa en Madrid a nombre de sus dos hijos, pero finalmente pactaron un alquiler por un importe máximo de 6.000 euros al mes. Es casi lo que cuesta el adosado de Raquel Perera, por el que el artista paga una renta de casi 6.000 euros al mes (5.900 para ser exactos). Una cantidad que queda al margen de los 5.000 euros mensuales (10.000 en total) en concepto de pensión alimenticia por cada uno de sus hijos, Dylan y Alma.

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Así pues, Alejandro Sanz y Raquel Perera están a pocos minutos el uno del otro. Mientras el autor de ‘Corazón partío’ paga un alquiler de 33.000 euros al mes, ella y los pequeños se encuentran en una vivienda unifamiliar más modesta. Aunque modesta del todo no es, verdaderamente. El vecindario de Raquel Perera, al igual que el de el cantante, es uno de los más lujosos de nuestro país. Y uno de los que alberga mayor número de famosos por metro cuadrado. Porque en esta urbanización proyectada por el arquitecto Joaquín Torres viven otros rostros conocidos como Cristina Pedroche y David Muñoz o la cantante Malú y el exlíder de Ciudadanos, Albert Rivera.

Una casa de 550 metros cuadrados

La mansión, ubicada en la zona de Los Lagos, consta 550 metros construidos sobre una parcela con vistas a la Sierra de Madrid. En ella hay una amplia terraza y una piscina privada. Distribuida en cuatro plantas, cuenta con 5 dormitorios, 5 baños, ascensor, 5 plazas de aparcamiento y varios salones.

Junto al hall de entrada hay una cocina muy luminosa y con acceso a las principales estancias de esa planta: un despacho, un aseo, un comedor independiente y un enorme salón con grandes cristaleras y con salida al solárium.

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En la primera planta se encuentran tres dormitorios y dos baños. En la planta superior está el dormitorio principal. Este dispone de vestidor, baño independiente un amplio vestidor, baño y una estancia que puede servir como despacho o anexo al vestidor.

La casa de Raquel Perera también tiene una planta sótano. En ella hay una zona de estar, un baño, un dormitorio de servicio con baño, así como una sala/trastero. Desde el sótano se accede a las cuatro plazas de aparcamiento que tiene esta vivienda.

GTRES

Fue en julio de 2019 cuando la pareja formada por Alejandro Sanz y Raquel Perera enviaba un comunicado para confirmar su ruptura tras los rumores que cada vez sonaban con más fuerza. En un principio su divorcio se vaticinaba tormentoso, ya que la psicóloga exigía una larga lista de condiciones. En julio de 2020 solicitaba amparo legal en la corte a un juez de Miami, así como una moción de urgencia en la Corte de Familia de la ciudad, donde vivía entonces con sus hijos. Su objetivo era pedir protección legal temporal para que el artista no «dilapide» su patrimonio antes de que el divorcio se haga efectivo. Incluso pedía que el juez congelara las cuentas y los bienes del cantante mientras se tramitaba el divorcio.

Entre otras muchas peticiones, Raquel Perera solicitaba 40.000 euros al mes para la manutención de sus hijos, así como el reparto equitativo de los bienes que adquirieron durante sus diez años de relación. En su demanda asegura haber tenido una “extraordinaria devoción, sacrificio y contribución al marido y a los hijos”. Dos meses después lograron acercar posturas y firmar un acuerdo «beneficioso para ambas partes», tal y como revelaba SEMANA en exclusiva.