Iker Casillas y Sara Carbonero ya han comenzado su rutina en Madrid, donde han regresado tras unos años en Oporto. Tenemos la prueba definitiva


Tras varios años viviendo el Oporto, donde Iker Casillas jugó sus últimas temporadas como portero de un equipo, la pareja formada por el futbolista y Sara Carbonero han regresado a la capital española. Ya afincados en Madrid, y tras unas vacaciones en sus respectivos pueblos, el matrimonio ha comenzado su nueva vida y han querido inaugurar una de las rutinas a la que tienen que enfrentarse todos los padres en esta época: llevar a sus hijos al cole. Iker y Sara han acompañado a sus hijos, Martín y Lucas, en su primer día de colegio, donde retoman sus estudios en España después de haber impartido los últimos cursos en un centro escolar de Oporto.

Sara Carbonero, muy pendiente de sus hijos en la vuelta al cole

A pesar de toda la polémica en la que se ha visto empañada la vuelta al cole por motivos del coronavirus, en la Comunidad de Madrid este lunes ya dieron el pistoletazo de salida el regreso a las aulas. El matrimonio ha acompañado a sus hijos, Martín y Lucas, a uno de los colegios más exclusivos de Madrid. La familia llega en el coche familiar y la presentadora acompaña al interior del cole a los dos pequeños, que visten sus respectivos uniformes. Por su parte, Sara luce un vestido midi en color beige y unas zapatillas Converse, también su uniforme de diario, con los que se siente cómoda para recorrerse la capital y hacer todos sus quehaceres.

Los dos juntos también se han encargado de recogerlos una vez que ha sonado la campana que indica el fin de las clases. La pareja ha llegado en su vehículo particular, donde les hemos visto que se han marchado con los dos pequeños que ya habían superado el primer día de vuelta al cole. Ahora, a Martín y Lucas les toca volver a hacer amigos en las aulas después de estar los tres últimos años en el país vecino, donde siempre hemos visto a la familia sentirse muy cómoda.

Sara e Iker alquilaron su espectacular chalet en Pozuelo

El matrimonio es el propietario de un espectacular chalet ubicado en la exclusiva urbanización de la Finca, en Pozuelo de Alarcón (Madrid). Esta increíble vivienda llevaba puesta a la venta un tiempo, pero viendo que finalmente nadie se hacía con ella, el matrimonio tomó la decisión de ponerla en alquiler y ya tiene inquilino. Sara e Iker han querido comenzar una nueva vida en Madrid, pero no en la vivienda en la que estuvieron durante su anterior etapa en la capital. Ahora, poco a poco van recuperando la normalidad en Madrid, donde comenzó su historia de amor y donde han decidido regresar tras decir adiós al Porto FC.