Mucho se esperaba de esta cena de gala en el Palacio Imperial, con la que los Reyes, agasajados por los Emperadores de Japón, daban por concluida la agenda oficial del primer día de su Visita de Estado. Había que sacar lo mejorcito del vestidor, que en el caso de Letizia ha sido un vestido no de estreno, pero, ¡oh, sorpresa!, firmado por obra y gracia de Felipe Varela.

Reyes Felipe y Letizia

Y no es un vestido cualquiera. Es un súper vestido, sí señor. Por concepto y formato, por llamarlo de algún modo. Lo lució por primera, y hasta ahora única vez, el 7 de julio de 2015, en la cena de gala que ofrecieron los Reyes al presidente de Perú en el Palacio Real de Madrid. Entonces lo califiqué de «reinona». No imaginaba volver a verlo en Japón…

Confeccionado en tul azul noche, lleva un laborioso bordado de hojas en hilo y cristal marino, Prusia y zafiro. Entallado, con escote barco, sin mangas y con una voluminosa falda, bajo la cual asoma un viso de tul en otro tono de azul, el efecto que provoca este traje es de Princesa Disney total.

Letizia
En su estreno, en el Salón del Trono del Palacio Real.

Aquel día, igual que hoy, se coronó con la famosa tiara floral del Joyero Real, también llamada la Tiara Mellerio, por estar hecha por esta casa en el XIX. Es la que más le gusta a Letizia, o al menos la que más veces se ha puesto. Se trata de una pieza bastante ligera, dadas las circunstancias, que además puede utilizarse como gargantilla, y fue un regalo del Gobierno español a doña Sofía cuando se casó con Don Juan Carlos, el 14 de mayo de 1962.

También llevaba la misma cartera de Felipe Varela. Las diferencias se basan principalmente en los aderezos. Lo primero, la banda de la Orden de las Flores de Paulownia (antes llamada de la Preciosa Corona, ¿no es genial?), concedida hoy con motivo de esta visita, sobre la que ha prendido dos broches, el propio de dicha orden y el de flor de lis, regalo de Felipe por su quinto aniversario de boda. Y por sorpresa, sus dos brazaletes de brillantes de Cartier. Pertenecientes a la reina Victoria Eugenia, esposa de Alfonso XIII, originalmente formaban parte de una corona y luego las mandó transformar. Letizia casi nunca se pone pulseras, pero hoy lo ha dado todo.

Letizia

Las comparaciones son odiosas, pero el contraste entre ella y Michiko (por cierto, sin corona) era notable. Hay un abismo de edad entre ambas, y lógicamente la emperatriz no iba a ir tan destapada…

Letizia

Letizia, con las condecoraciones, sus brazaletes Cartier y unos pendientes de brillantes y zafiros que tampoco se quedan atrás.

Letizia
El broche de flor de lis destacaba en su pecho.

Es el gran error de la noche: no es que el vestido sea feo, que no, sino más bien incorrecto para verse cara a cara con los entrañables Emperadores. Demasiado escotada, seguro; demasiado exuberante ante los habitualmente discretos y austeros japoneses. He visto muchos tradicionales  kimonos también…

Reyes en Japon

Pese a todo, a lo grande y con relumbrón, terminamos el primer día de visita. ¿Qué tal os ha parecido que vuelva a sacar este vestido?

Reyes Felipe y Letizia
Los Reyes, saludados a su llegada por los Emperadores. El último día del viaje volverán a encontrarse. Por hoy, ¡perfecto!