La hija de Rocío Jurado ha contado, rota en llanto, cómo «la semilla del mal que había implantado» Antonio David Flores en su hija «había terminado germinando».


El episodio 7 de ‘Rocío, contar la verdad para seguir viva’ ha llegado cargado de importantes titulares. Una noche más, Rocío Carrasco ha contado su verdad sobre sus 43 años de vida. Y, de nuevo, ha vuelto a hablar sobre su hija, Rocío Flores. Ha rememorado un episodio que le causó un profundo dolor y que, según ha explicado, marcó un antes y un después en su relación con su primogénita. El testimonio que ofrece al hablar de ella resulta desgarrador.

La hija de Rocío Jurado se ha remontado a 2006, el año en que murió su madre debido a un cáncer de páncreas. Una pérdida que la sumió en una tristeza enorme. Se refugió durante una larga temporada en su casa de Madrid. «Llevaba cuatro meses sin ver a mis hijos y quería verlos. Escuché el timbre y eran ellos. David vino corriendo y empezó a darme besos: ‘Mamá, no llores. Mamá, no llores’. Tenía siete años. Y me secaba las lágrimas. Yo le decía: ‘No te preocupes, mi vida’. Mamá está bien’. Llega Rocío, que entonces tenía nueve años. Nada más llegar se quedó mirándome y me dijo: ‘¿Mamá, ahora qué va a pasar con las casas de Miami?’. ¡En ese momento supe que todo había cambiado. Esa semilla del mal que había implantado en ella había terminado germinando y estaba floreciendo«.

Cuando se refiere a la «semilla del mal» incide en algo que ya ha narrado en episodios anteriores: la supuesta manipulación a la que Antoni David ha sometido a sus hijos durante estas últimas dos décadas.

Rocío Flores
Gtres

Tras escuchar la pregunta de su hija, Carrasco se derrumbó: «Empecé a llorar como una niña pequeña. A mí se me vino encima el mundo cuando escuché esa pregunta. Una niña de 9 años que se acaba de morir su abuela, que su madre está destrozada en un sofá, pero ella viene con una lección aprendida. Se me vino el mundo encima. Y me di cuenta de que había un antes y un después. Y que en esa niña que había parido yo, pero que parecía que no tenía nada de mí».

El relato de Rocío Carrasco resulta escalofriante. Este se producía en los minutos finales de la última entrega de su documental. Tras él se avivaba un acalorado debate en el plató de Telecinco, donde había opiniones para todos los gustos. El peor parado fue Antonio David. Pero, ¿qué consecuencias tendrán estas declaraciones en su hija? Madre e hija llevan nueve años sin hablarse. Y aunque Rocío ha suplicado públicamente un acercamiento con su madre, esta bomba no parece conducir a una reconciliación entre ambas…

Lo cierto es que a Rocío Flores el programa de su madre le está afectando. Pero intenta mantenerse fuerte. Hace unos días le preguntaban por la incómoda pregunta sobre las casas de Miami y, aunque no respondió con palabras, sus gestos lo decían todo. Vea el vídeo y compruebe cómo responde la colaboradora de ‘El programa de AR’ cuando le sacan un tema tan delicado. No hay más que ver su rostro para comprobarlo: la brecha sigue abierta. Y tras la última bomba de su madre, más profunda es la herida.

Vídeo: Europa Press