La modelo brasileña, de 33 años, ocupa desde hace mucho tiempo el primer puesto de las tops mejor pagadas del mundo. Pero fuera de las glamourosas sesiones de fotos y las pasarelas, Gisele adora estar con los suyos. Casada desde 2009 con el guapísimo Tom Bradyquarterback del equipo de fútbol americano New England Patriots, con quien ya llevaba tres años de noviazgo, la pareja tiene dos hijos: Benjamin, de tres años, y Vivian, de siete meses.

La imagen de familia perfecta está servida. Guapos, ricos y famosos, Gisele y Tom se dejaron ver muy cariñosos tras un entrenamiento de él. La modelo y su hijo mayor saltaron al terreno de juego, donde fueron recibidos por el fornido deportista, aún con sus protecciones reglamentarias, y allí protagonizaron unos momentos de lo más tiernos. El papá cogió a su hijo en brazos, mientras se lo comía a besos y ante la enamorada mirada de la brasileña.

Gisele-Bundchen

La pareja se deshizo en besos con su hijo Benjamin, de tres años.

La única ausente fue la pequeña Vivian, quien, dada su corta edad, se quedaría en casa al cuidado de su niñera. Tom Brady tiene otro hijo, John, de cinco años, fruto de su relación la actriz Bridget Monayhan, al que Gisele también acoge en su casa como uno más. 

Gisele y su familia acaban de disfrutar de unas relajantes vacaciones en Costa Rica, tras la cual tanto ella como su marido han vuelto a sus respectivos, y bien remunerados, trabajos. Hay que recordar que Brady es una de las grandes estrellas de la liga NFL.

Por lo demás, Gisele Bündchen demuestra por qué es una de las top models más importantes. A solo siete meses después de haber dado a luz a su segundo hijo, ha recuperado completamente la figura y vuelve a estar arriba en su profesión, aunque su faceta familiar sigue siendo lo prioritario. «Me encanta ser madre. Es un reto. Es muy diferente cuando todo ya no es solo tu vida y hay algo mucho más importante. Requiere ajustes, pero es maravilloso», decía hace un tiempo.