Toñi Moreno está recuperando poco a poco la normalidad en su vida, pero no nos referimos solo al hecho de disfrutar un poco de la libertad que supone volver a salir de casa durante unas horas al día. La presentadora parece haberse amoldado ya a la nueva exigente rutina que supone el hecho de haberse convertido en madre. Un sueño cumplido que le costó sudor y lágrimas desde hacía años y del que a día de hoy es de lo que más orgullosa está, pese a sus problemas de insomnio y agotamiento físico y mental al que se vio sometida las primeras semanas.

Ahora, Toñi Moreno parece estar mucho más relajada y ya ha retomado, en parte, su rutina de trabajo, al menos ahora como colaboradora en el debate de ‘Supervivientes’. Un trabajo en el que no le habíamos visto, pero en el que se desenvuelve con soltura y donde ya ha protagonizado algún que otro chascarrillo con mucho humor que ha conquistado a la audiencia. Ante este éxito, las preocupaciones de Toñi Moreno son menores, al menos no van más allá de lo normal en tiempos de coronavirus, por lo que la hemos visto así de relajada dando un tranquilo paseo junto a su hija Lola por las inmediaciones de su casa en Aravaca, uno de los barrios más elitistas de Madrid.