El colaborador y su novia, han viajado a Granada, la tierra natal de la ‘influencer’, para conocer al padre de la joven. Así ha sido la experiencia.


Después de un año de idilio, la relación entre Kiko Matamoros y Marta López ha pasado por una prueba de fuego. El colaborador y su novia han viajado a Granada, la tierra natal de la joven. Allí han hecho turismo y han conocido a parte de la familia de la ‘influencer’. Entre ellos, su padre. El ex de Makoke ha contado cómo le ha ido en su primer encuentro con su suegro, de 57 años, seis años más joven que él.

En ‘Sálvame’, el madrileño ha revelado todos los detalles de su escapada a tierras andaluzas, donde ha podido compartir de buenos momentos con la familia paterna de su novia. «Me me sentí a gustísimo», ha explicado. Antes de que se produjera tan importante cita, ha admitido que «el estómago me hacía un poco tilín». A la madre de Marta ya la conocía y ha estado con ella «cuatro o cinco veces».

No le llevó ningún regalo a su suegro: «No soy un pelota»

 

«¿Has pasado o no el casting?», se interesaba Carlota Corredera. «Me ha parecido una gente extraordinaria», respondía Matamoros. «¿Llevaste algún presente?», preguntaba la presentadora. «No, porque no soy un pelota ni un arrastrado. Él es médico y un tipo con muy buena planta». Aunque en la primera vez que se veía la cara a su suegro no ha llevado ningún regalo, sí ha tenido detalles con él a lo largo del año. «A la familia del padre en Navidades le regalé un jamoncito», ha explicado. Sus compañeros de programa quisieron saber si les había enviado la paletilla de la cesta de Navidad que La Fábrica de la Tele da a sus empleados en las fiestas navideñas, pero ha negado que obsequiase esa pieza: «Era un jamón», detallaba.

Tampoco se quedó a dormir en casa del padre de Marta: «Me da pudor»

De su escapada a Granada, Matamoros ha explicado que tuvo «la suerte de visitar la Alhambra» con su chica. Matamoros ha precisado que cuando viaja y programa sus actividades turísticas «lo primero que hago es cumplir con mi agenda y con mi hoja de ruta». Por eso la jornada anterior prefirieron recogerse pronto y no salir «de marcha». Y es que para recorrer los rincones de esta ciudad fortaleza hay que «subir y bajas escaleras» y prefería estar descansado la noche antes. Una noche en la que el madrileño prefirió no dormir en casa del padre de Marta, sino en un exclusivo hotel de la ciudad. Y es que pernoctar en casa de un suegro es algo «que no he hecho nunca en mi vida» y le parece «violento para un padre». De hecho, en su papel como padre prefiere que los novios de sus hijas no duerman en su domicilio. «Que por la noche empiecen a hacer ruido… Me da un poquito de pudor».

«Fue un lujo visitar la Alhambra casi en soledad»

De su reciente visita a Granada, la pareja ya había compartido parte de la experiencia con sus seguidores en sus respectivas cuentas de Instagram. «Fue un lujo visitar la Alhambra casi en soledad. Gracias por todo», indicaba el colaborador. La joven, por su parte,  publicaba fotos de su escapada, que definía como «días perfectos». «El descanso y el permitirse a uno mismo conseguir la calma, descansar del trabajo o participar en una actividad agradable para llegar a estar menos cansado y con ansiedad», indicaba.

Su compañera Gema López le ha recordado que una vez dijo en televisión que no desearía a alguien como él como novio para una de sus hijas: «No por la edad si no por como soy yo», confesaba. «A mi me viene mi hija con uno tal y como como me pintan a mí y digo… Mejor que yo es difícil», bromeaba.
Marta y Kiko llevan un año de feliz noviazgo y cada día son más felices. Hace unas semanas celebraban su primer aniversario haciéndose un bonito regalo con motivo de su aniversario: unos anillos con sus nombres grabados por dentro y la fecha en el que se conocieron inscrita también en la cara interna de cada alianza.