"Sigo queriéndola y echándola de menos, no voy a mentir. Es lo que me toca, no puedo hacer otra cosa", ha dicho.


Hace dos meses que Estela Grande confirmaba lo que era un secreto a voces, su ruptura con Diego Matamoros. El matrimonio acusó la exposición mediática de la joven que había participado en ‘GH Vip 7’ y ‘El tiempo del descuento’. Finalmente, decían emprender caminos separados, pero ambos se han mostrado en los últimos días abiertos a una posible reconciliación. El hijo de Kiko Matamoros se sinceraba con sus seguidores en redes y afirmaba que la está echando de menos y no duda en referirse a ella como «el amor» de su vida. 

Asegura que volvería con ella porque la sigue queriendo, pero descarta una relación llena de «reproches y tóxica». Estos últimos meses ha pensado mucho sobre el tema y señala lo siguiente: «Y relativizar si de verdad lo que quieres está ahí». Reconoce que Estela es la persona a la que más está echando de menos durante la cuarentena, un tiempo que está viviendo en solitario: «Sigo queriéndola y echándola de menos, no voy a mentir. Es lo que me toca, no puedo hacer otra cosa».

Asimismo, ha confirmado que no ha tenido ningún ‘affaire’ tras su ruptura: «No tengo el corazón abierto para ello». Explicaba que eso es lo más fácil, pero que ahora mismo tiene otros asuntos en su cabeza y está intentando «recuperar» su vida. También ha confesado que la relación con su padre es la mejor que ha tenido durante los últimos años. Y es que Kiko Matamoros ha estado muy pendiente de la evolución de su estado de salud, ya que hace unos semanas dio positivo en coronavirus. Hablan diariamente y le manda mensajes para preocuparse por su estado. En las últimas semanas, Diego lo ha pasado muy mal y  cree que cogió el temido virus cuando entrenaba en el gimnasio. «Un foco de contagio total», indicaba.

La cuarentena está siendo un tiempo de reflexión vital para Diego: «Estar en soledad en mi caso me está haciendo revisitar mi pasado, mi interior, mis dudas y mis errores». Señala que el tiempo «da una perspectiva muy sabia, da una perspectiva única e incluso irónica, te das cuenta de todo. Ya solo está en nosotros no volver a tropezar en la misma piedra o querer reconstruir cimientos de paja en verdaderas columnas de hormigón». 

Está viviendo la cuarentena solo y se recupera después de haber sufrido coronavirus. «Es muy duro. Lo he pasado bastante mal, pero por suerte estoy saliendo ya y lo síntomas son leves. Pensé que tenía anginas bastante importantes porque se me empezó a inflamar el cuello, la parte de amígdalas. Ahí empezó la fiebre y una tos casi asmática, me mareaba y se me cerraban los pulmones», reconocía en ‘Sálvame’. Un tiempo en el que ha estado en contacto vía telefónica con su ex.

Estela recuerda con nostalgia su matrimonio

La joven también se ha puesto nostálgica y ha recordado los tiempos pasados con su marido. En su canal de ‘Mtmad’ se rompía por completo al hablar de su luna de miel. «Mi despedida de soltera. Veo las fotos y se me pone un nudo en el estómago. Yo con el velo blanco y todas ahí, qué bien nos lo pasamos…», comentaba.

La vida le ha cambiado por completo en los últimos meses, pero siente verdadera emoción al recordar su matrimonio y, sobre todo, su luna de miel: «Hay fotos súper guays pero claro… tengo millones de fotos en el ordenador y he encontrado todas las fotos de mi luna de miel. Y la verdad que me pongo a verlas y flipo. No las había visto desde hace bastante tiempo…».

La entrada de Estela Grande en la casa de Guadalix hizo tambalear los cimientos de su matrimonio. Durante el reality fue muy comentada su estrecha relación con Kiko Jiménez, a pesar de que ella señaló que no había tenido nada que ver en la ruptura. Finalmente, la joven reconocía que necesitaba tiempo porque su vida había dado un giro y había decidido separarse. «Está situación es muy difícil. Yo quiero muchísimo a Diego». Una realidad que vivió antes de decretarse el Estado de Alarma. Ambos, confinados en sus casas y por separado, están teniendo tiempo para reflexionar: «A mí toda esta situación me ha venido grande. Me está costando digerirlo. Mi vida ha cambiado mucho».