Camilo Blanes asegura estar bien de salud y no tener ningún problema grave, pese a lo que diga su madre. De hecho, le hemos visto corriendo para recuperar el tono perdido y dejar atrás la preocupación que despierta entre los suyos


Mucho se ha hablado en los últimos meses, pero quizá más en los últimos días, sobre la salud y hábitos de vida de Camilo Blanes, hijo del fallecido Camilo Sesto. El heredero de su fortuna está en el punto de mira casi un año después de perder a su padre por cómo está gestionando el patrimonio de su padre y, sobre todo, por unas imágenes publicadas en su propio perfil de Instagram, en las que supuestamente aparece en dudosas condiciones y visiblemente desorientado, lo que ha despertado la preocupación no solo del público, sino también de su propia madre, Lourdes Ornelas, que asegura que su hijo “necesita ayuda profesional” para superar sus demonios.

Camilo Blanes ha querido restar importancia a tanta preocupación y asegura que no tiene ninguna adicción ni problema que se le parezca, sino que las polémicas imágenes que suscitaban esa idea representan a un mero episodio de estrés. Una versión que pocos han creído. Ahora, parece que el hijo de Camilo Sesto está decidido a cambiar un poco su vida, cambiando algunos hábitos nocivos por otros mucho más saludables, como es salir a correr para quemar adrenalina, alejar los malos pensamientos de su cabeza y conseguir que su madre deje de preocuparse tanto por él, ahora que ella misma tiene serios problemas con Lydia Lozano por sus duras acusaciones.

 

El deporte se ha convertido en el mejor refugio de Camilo Blanes para tomar contacto con la realidad y encontrar el equilibrio interior. Algo en lo que también le ayuda su nueva pareja, una ilusión con la que le hemos visto compartiendo ocio en los últimos días. Quizá desee ofrecer su mejor versión a esta misteriosa joven, comenzando por salir a correr por las inmediaciones de su domicilio. Vea el vídeo de ‘Europa Press’ en el que vemos al hijo de Camilo Sesto a la carrera, quizá demasiado abrigado para la actividad que desarrolla y para la estación del año en la que nos encontramos.