La diseñadora de joyas está encantada en Formentera, famosa por sus aguas cristalinas y su ambiente algo más tranquilo que la vecina Ibiza. En la isla está con su hermana pequeña, Naelé, a quien está muy unida y es su perfecta confidente.

Las grandes ausencias son su hija, Ella, fruto de su relación con David Bisbal, quien a buen seguro disfrutará de las vacaciones con la familia paterna, y su novio, Daniel Arigita, con el que ya se la vio previamente en esta zona hace unas semanas.

Elena-Tablada

Elena posee, sin duda, un cuerpo bien tonificado.

Elena Tablada suele reunirse con un grupo de amigos para hacer más divertida su estancia en la isla: yendo a la playa, disfrutando del chiringuito, de las tiendas hippies de las baleares, saliendo a comer, a cenar, a tomar algo… En fin, todo lo que da sentido a unas vacaciones de sol y mar.

En las salidas de la joven hemos podido comprobar la excelente figura que gasta, llena de sensuales curvas por delante y por detrás, de las que ahora presume tras haber perdido algo de peso en los últimos meses. 

Aún queda mucho verano por delante, pero Elena Tablada deberá regresar a Madrid por motivos profesionales. Tras un año con algún contratiempo, como su detención por conducción ebria, las aguas han vuelto a su cauce. Su dedicación a su firma de bisutería, E.T.N.A, ocupa mucho de su tiempo, además, claro está, de su hija, el ser más importante de su vida.

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La joven junto a su inseparable hermana menor, Naelé.

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Tras el baño, un momento de descanso al sol sobre la toalla.