El príncipe Harry, visita sorpresa a la Casa Blanca

Harry, de 28 años y tercero en la línea de sucesión del Trono británico, llegó ayer a la capital estadounidense, Washington, con un programa muy concreto, aunque siempre dinámico y muy esponténeo, a última hora quiso incluir un compromiso más: una visita sorpresa a la Casa Blanca, donde fue recibido por una Michelle Obama encantada de darle la bienvenida a su hogar. En ausencia del presidente, que se encontraba en Austin, y para celebrar con antelación el Día de la Madre, que en Estados Unidos se celebra el segundo domingo de mayo, Michelle homenajeaba ese día a esposas e hijos de soldados estadounidenses en el Comedor de Estado (State Dining Room), un evento al que Harry se sumó con agrado y mucho conocimiento, puesto que él mismo combatió en Afganistán hasta el pasado mes de enero. Como era de esperar, la intervención del príncipe causó el delirio entre las más jovencitas, que no dejaron de aplaudirle y piropearle.

Harry de Inglaterra y Michelle Obama

Michelle, que estaba acompañada por Jill Biden, esposa del vicepresidente Joe Biden, invitó a Harry a dirigir unas palabras a los presentes.

Antes, Harry había sido recibido en el edificio del Congreso por el senador republicano John McCain, junto al que recorrió una exposición sobre minas antipersona, que años atrás fueron el eje central de las actividades benéficas de su madre, la recordada Diana de Gales, y posteriormente asistió a la cena que ofreció en su honor el embajador británico, Sir Peter Westmacott.

Hoy, el príncipe se trasladará al Cementerio Nacional de Arlington para colocar una corona de flores ante la Tumba del Soldado Desconocido, y después  visitará hospital militar Walter Reed, en Maryland.

Denver, donde acudirá a una recepción ofrecida en su honor por el Cónsul General, y Colorado Springs serán las siguientes etapas del viaje. En esta última, el hermano menor del príncipe Guillermo presenciará varias pruebas de los “2013 Warrior Games”, antesala de los Juegos Paralímpicos, que sirve para impulsar las cualidades físicas a través de la competición atlética de militares heridos en la guerra.

Michelle Obama, principe Harry y Jill Biden

El príncipe Harry, de 28 años, entre Michelle Obama y Jill Biden, esposa del vicepresidente Joe Biden.

En Nueva York, Harry presidirá un acto para promover la Gran Campaña, un programa de béisbol de la comunidad en asociación con la Royal Fundation, que presiden el príncipe Guillermo, la diuquesa de Cambridge y el propio Harry, y después se trasladará a New Jersey para conocer de primera mano una de las zonas más afectada por el huracán Sandy.

Connecticut supondrá el final de la gira de Harry por Estados Unidos. Allí, antes de iniciar el viaje de regreso a Londres, el príncipe demostrará sus cualidades deportivas poniéndose al frente del Land Rover Sentebale en el torneo de polo Royal Salute Sentebale Polo Cup, destinado a recaudar fondos para Sentebale, organización benéfica fundada por el príncipe Harry y el príncipe Seeiso de Lesotho.

Principe Harry y el senador John McCain

En el Congreso, donde fue recibido por el senador republicano Principe Harry y el senador John McCain, Harry visitó una exposición sobre minas terrestres.

Con ésta, ya son tres veces las que el príncipe Harry ha viajado a estados Unidos en menos de un año. En mayo de 2012 viajó al país norteamericano para reunirse con los equipos de atletas veteranos, británicos y estadounidenses, que participaron en los “2012 Warrior Games», y el pasado mes de septiembre protagonizó una polémica escapada a Las Vegas, tras la celebración de los Juegos Olímpicos en Londres, donde fue fotografiado desnudo y en una actitud poco recomendable para un príncipe británico.

Principe Harry y embajador britanico en Estados Unidos, Sir Peter Westmacott

El príncipe finalizó su estancia en Washington asistiendo a la cena que ofreció en su honor el embajador británico en estados Unidos, Sir Peter Westmacott.