Todas las miradas estaban puestas ese día en el príncipe George, quien, nuevamente, dio muestras de su simpatía y fotogénica. Lógicamente, no les acompañaba su hermana Carlota, muy pequeña para este tipo de eventos. 

El príncipe George, un auténtico torbellino, lo pasó en grande en compañía de sus padres, la siempre elegante Kate Middleton y el príncipe Guillermo, que estuvieron pendientes del pequeño en todo momento.

Quién sabe si en el futuro el príncipe George se convertirá en un experimentado piloto en el futuro. De momento se ha convertido en una de las figuras más populares de la familia real británica y en cada una de sus fotografías trasciende su simpatía.

Nosotros también somos fans del príncipe George. ¡No lo podemos evitar!