María W, dice que rompió con Andreas Lubitz «porque cada vez era más claro que él tenía un problema’. Al parecer la pareja tenía discuisones frecuentes en las que el copiloto gritaba a su novia y perdía los nervios. En alguna ocasión llegó a decir en sueños «nos caemos«. La chica dice también que Lubitz estaba atravesando por «una grave depresión» y ha señalado también un tajante: «él lo ha hecho». Al parecer el joven copiloto estaría también frustrado, porque a raíz de sus problemas de salud, veía que su sueño de ser comandanete en Lufthansa en las líneas de larga distancia iba a ser prácticamente imposible.

Ayer supimos que el copiloto, que se llevó por delante la vida 149 personas, estaba de baja psiquiátrica pero la ocultó a la compañía y siguió realizando su trabajo. La policía encontró en su casa la baja médica rota en una papelera y otros documentos que indicaban que Lubitz estaba en tratamiento médico.

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Al parecer, días antes de la tragedia Lubitz intercambió con su novia varios mensajes, que pudieron haber desencadenado el agravamiento de su estado mental. La pareja llevaba varios años de relación y tenían planes de boda para el año que viene.

Según aparece en la revista alemana Focus, el copiloto se presentó hace unas semanas en un concesionario de Audi y encargó dos coches, uno para él y otro para su novia.

La ex novia ha sido interrogada ya por la policía de su país mientras que los padres de Andreas Lubitz están en Francia a la espera de ser interrogados por la Gendarmería.

«Volar en Los Alpes era su pasión»

Amigos y compañeros del club aéreo Westerwald, a las afueras de la localidad de Moltabaur, en el oeste de alemania, han señalado que volar era su único interés y que volar en los Alpes era su pasión (justo donde supuestamente estrelló el avión de Germanwings). El copiloto conocía la zona donde estrelló el avión como la palma de su mano.

En el gimnasio a donde el jóven acudía se refieren a él como «un tipo tranquilo», una persona «que no llamaba la atención».