Edmundo se adapta de nuevo a la ciudad.

Edmundo Arrocet ya ha comenzado a retomar sus rutinas y poco a poco acostumbra su cuerpo, sus horarios y su mente al ritmo de la ciudad.

El humorista, que se ha quedado visiblemente delgado tras su paso por supervivientes, ha paseado por las calles de la capital atendiendo a varios asuntos como tramitar papeleo pendiente o sacar dinero en un cajero automático.

Atrás ha quedado ya el idílico aunque duro marco de la isla desierta de Honduras donde ha pasado semanas alejado del mundanal ruido.

Edmundo se mostró encantado con ese entorno marino donde, solitario, se movía como pez en el agua.

Poco a poco, Edmundo Arrocet organiza de nuevo su vida tras regresar de Honduras.

Pero en Madrid le esperaban muchas noticias que no imaginaba, y sobre todo muchas personas que le quieren y que estaban deseando verle. Entre ellas su pareja, María Teresa Campos, que ya le comunicó al día siguiente de llegar, su problema de salud.

Edmundo ahora se centra en ella, en su cuidado, en disfrutar de su compañía y de la de su familia, y en organizar de nuevo todo lo que dejó pendiente tras su marcha.

Edmundo se ha encargado de algunos trámites pendientes.