Lo que de verdad opinaba la duquesa de Alba sobre la reina Letizia

En sus memorias, Cayetano Martínez de Irujo habla sobre un encuentro hasta ahora desconocido para todos donde se conocieron la duquesa de Alba y Letizia

Después de años trabajando en ellas, Cayetano Martínez de Irujo ya ha sacado sus memorias: ‘De Cayetana a Cayetano’. En uno de los capítulos ha desvelado un encuentro, hasta ahora desconocido por el público, entre la Familia Real española y la casa de Alba, donde se conocieron por primera vez la Duquesa de Alba y la que es ahora Reina de España, Letizia Ortiz. 

Oficialmente solo hubieron tres encuentros entre Letizia y la Duquesa

Aunque solo hay tres encuentros públicos entre la duquesa de Alba y la reina Letizia, Cayetano Martínez de Irujo ha desvelado otro más. Fue en diciembre de 2003, cuando la Casa Real solicitó un encuentro con la Casa de Alba para presentarles a la futura princesa de Asturias y contar con la aprobación de la duquesa de Alba.

Por aquel entonces, salieron muchos comentarios en contra del noviazgo entre Felipe y Letizia debido a que ella era una presentadora de televisión y ya había estado casada anteriormente. Por ello, la Casa Real solicitó la ayuda de la mujer con más títulos nobiliarios y a la que todo el Pueblo quería.

Tal y como cuenta Cayetano Martínez de Irujo en sus memorias: «La reina Sofía la llamó para pedirle que organizase una cena familiar y presentarle a la futura princesa de Asturias». Y entonces pasa a relatar lo que ocurrió a continuación: «Me fueron saludando sin protocolo alguno, de manera muy coloquial, con dos besos», cuenta.

A pesar de que los últimos en llegar fueron Felipe y Letizia, al momento de saludarse ella le ofreció su mano: «Por supuesto la besé con un gesto comedido, como de reverencia. Algo que no estoy acostumbrado a hacer», explica.

La duquesa de Alba asistió a la boda de los ahora Reyes

Aunque hay una cosa que llama especialmente la atención. Y es que la duquesa de Alba nunca dio su opinión sobre que era por aquel entonces novia del Príncipe de Asturias: «La opinión de mi madre sobre la futura princesa de Asturias se fue con ella a la tumba. Y Cayetana de Alba, una vez más, cumplió fielmente el encargo real y apoyó a muerte el noviazgo del heredero. Con la monarquía no dudaba jamás», sentencia.