El drama tras la nariz de Kalina de Bulgaria, narrado por Kitín Muñoz

    La princesa Kalina De Bulgaria hacía acto de presencia hace pocos días con motivo de un acto en el que el protagonista era su marido, el aventurero Kitín de Bulgaria. El yerno de de los reyes de Bulgaria hacía, emocionado, un repaso de sus 30 años surcando los mares, ante la atenta mirada de su familia y el resto de los asistentes.

    Kitín y Kalina de Bulgaria en una reciente aparición pública.

    Pero a nadie le pasó inadvertido el notable cambio físico que Kalina de Bulgaria presentaba en su rostro, sobre todo en su nariz, notablemente más pequeña.

    Mucho se ha especulado sobre los motivos de ese cambio y de ese aspecto de su nariz. Tanto que Kitín de Bulgaria, cansado de tanta habladuría, ha decidido aclarar el asunto.

    Un problema generado por una mala praxis

    A través de ‘¡HOLA!’, Kitín ha explicado el origen de la transformación de la nariz de su mujer, el cual está en la infancia de la princesa: «Cuando tenía ocho años, en el colegio, se partió las dos paletas de los dientes. En 1999, estudiando Arte en Londres, fue a un dentista para ponerse fundas con la mala suerte de que el dentista perforó demasiado la base del hueso. Esto le causó serios problemas, una infección y una nueva intervención».

    El origen del cambio físico de la nariz de Kalina de Bulgaria está en una mala praxis por parte de un dentista.

    Kitín aclara que fue en el año 2.000 cuando a Kalina de Bulgaria se le reprodujo la infección. Ambos se encontraban realizando una expedición: «Nadie le dio importancia, pues al principio parecía un pequeño problema; un marinero le dijo que se enjuagara cada día con agua de mar mezclada con agua dulce y así lo hizo. Pasaron días y a pesar de tener dolores y molestias, los combatió con antibiótico», continúa explicando Kitín de Bulgaria.

    «Nos fuimos al mar, ella iba en un barco de apoyo. La imposibilidad de ir a un hospital y las condiciones en el mar provocaron que la infección avanzara y se agravara, afectando a parte del ojo».

    El drama de Kalina de Bulgaria no había hecho más que comenzar. La infección que sufrió fue tal que tuvieron que realizar una parada de urgencia y operar rápidamente. La prioridad era parar esa infección y para ello se causaron «daños de tipo estético».  «Lo vital era salvar el ojo y la nariz de la infección», aclara Kitín de Bulgaria.

    Kalina de Bulgaria en el año 2015.