El hijo de Kiko Matamoros ha explicado la causa de su prolongada ausencia: se ha sometido a una nueva operación de medicina estética.


Después de varias semanas desaparecido en combate, Diego Matamoros ha reaparecido en las redes para explicar el motivo de su prolongado silencio. Tras un periodo en el que apenas daba señales de vida ya tenemos noticias de él. Afortunadamente, no hay por qué preocuparse. Para alegría y satisfacción de sus fans, está mejor que nunca. No le ha pasado nada malo. El hijo de Diego Matamoros está encantado de la vida. ¿El motivo? Ha estado ocupado haciendo algo que le encanta: darle culto al cuerpo. Y es que, una vez más, ha pasado por quirófano para someterse a un nuevo retoque estético. 

«¡Hola a todos! Por fin doy un poco la cara por aquí. Ya sabéis que últimamente estoy desaparecido y no publico nada en el muro. Pronto volvemos a la actividad», arranca diciendo en un vídeo que ha publicado a través de Stories. «Os voy a explicar qué ha pasado y qué he estado haciendo. El día 13 de noviembre decidí operarme de una cirugía estética. Hay gente que está a favor y otra que está en contra», señala. Pero él está a favor de hacerse retoques «siempre desde la mesura y que no se te vaya la cabeza». Por eso lo ha tenido claro y por enésima vez ha vuelto a someterse al bisturí para cincelar su silueta.

«Hay una parte de mi vida en la que no estoy de acuerdo con cómo me toqué la cara, pero eso se ha reabsorbido», ha recordado. «En 2019 cuando era un feliz, casado, empecé a comer como un animal y me puse en 110 kilos. ·so me ha venido bastante mal. Luego adelgacé, me puse en forma de nuevo, pero ya había cúmulos de grasa que era imposible quitarlos. Uno de ellos: el pecho, que estaba más bajo de lo que me gusta a mí; y en los flancos traseros, que no me lo quitaba ni para atrás. Ni con cardio, ni con dieta, ni nada. Decidí hacer una lipoescultura en el pecho, pegarlo, sacar un poco de grasa…. Lo que hicimos fue como hacer la forma más bonita».

«Me he dejado un glúteo espectacular»

En su narración, en la que no a faltado un solo detalle sobre este nuevo cambio físico, Diego detalla cómo una cosa lo llevó a la otra… Y de mejorar el pecho y los flancos acabó dándole otro aire -así como una línea aún más curva- a sus ya de por sí abultado trasero. «Justo antes de entrar en la operación hablé con mi cirujana, Araceli, que la quiero un montón, y le dije que si podríamos quitar esas mollejitas que tengo detrás y si podemos hacer algo guay con ellas. Me dijo: ‘Diego, no tienes nada». Pero al final le insistió a su doctora y esta accedió a hacerle un apaño en esa zona.

@diegomatflo

«Decidí hacer un trasvase de grasa que tenía ahí y ponerla en otro sitio. Me la puse en el glúteo. Me he dejado un glúteo espectacular. Total, que estoy súper contento», continúa. «Todavía no estoy bien porque aún estoy hinchado, con edemas y demás». Aún está recuperándose de su paso por el hospital, pero promete enseñar todas las fotos de los resultados de su intervención en cuanto su cuerpo está listo para ser inmortalizado. Amantes y admiradores de Diego Matamoros: ya queda poco para ver a Diego de nuevo en acción en las redes sociales. Y disfrutar, de paso, de todas las fotofrafías de su recién renovado cuerpazo. Moldeado a golpe de deporte y de bisturí, sí. Pero cuerpazo al fin y al cabo.