El desfile de la nueva colección Primavera 2014 de Victoria Beckham, dentro de la Semana de la Moda de Nueva York contó con dos invitados de lujo, que siguieron la presentación desde el front row, la solicitada primera fila. Allí, muy atento, estaba el orgulloso marido de la diseñadora, David Beckham, pero quien acaparó todas las miradas era la princesita que tenía en su regazo, la preciosa Harper, que en julio cumplió dos años.

La niña, preciosa con un vestido blanco de la firma Chloé que cuesta unos 230 euros, no dejó de moverse e intentar escabullirse de los brazos de su guapo papá, que intentaba controlarla entre risas. A su lado, la feroz editora jefe de la edición americana de VogueAnna Wintour, en quien se inspiró el personaje de malvada en El diablo viste de Prada.

Victoria y David Beckham en Nueva York

En el desfile de mamá, Harper llevaba un vestidito de la firma Chloé que cuesta unos 230 euros.

Victoria Beckham, que es ya el quinto año que presenta sus colección en la ciudad de los rascacielos, había adelantado que su nueva colección iba a tener un toque masculino y según la crítica, cumplió su promesa. Y también hubo vestidos ceñidos al cuerpo, chaquetas de hombros redondos y bermudas largas, como la que llevaba la propia Victoria, que completaba con camisa amplia blanca y zapatos de tacón.

Victoria y David Beckham en Nueva York

Tras el desfile, Victoria celebró la noche con una cena en el restaurante Balthazar, en el Soho.

Después del desfile, que fue todo un éxito, la exSpice Girl se fue a celebrarlo a uno de los restaurantes más conocidos de Nueva York, Balthazar, en el Soho, acompañada por supuesto por su marido y su hija que, toda una mini fashion victim, también se había cambiado para la ocasión.

Victoria y David Beckham en Nueva York

David con la princesa de la casa, Harper, que cumplió dos años en julio, a la salida del restaurante.

En la ciudad también estaban los padres de Victoria, Jackie y Anthony Adams, aunque ellos al parecer no se apuntaron a la cena en el restaurante. Si los habíamos visto, en cambio, el día anterior, encargándose de Harper mientras Victoria, muy nerviosa, se encargaba de los detalles y los últimos preparativos del desfile

. Y es que, como todas las abuelas, Jackie también tiene que echar una mano con los nietos de vez en cuando. Sobre todo si tenemos en cuenta que David tampoco estaba en la ciudad, ya que llegaba esa misma tarde al aeropuerto JFK, en un vuelo procedente de Londres y luciendo tatuajes. 

Victoria y David Beckham en Nueva York

Harper en brazos de su abuela materna, Jackie, a la salida de su hotel en Nueva York.

Victoria y David Beckham en Nueva York

David llegó el día anterior al desfile, con mochila, gorra y luciendo tatuajes en el aeropuerto JFK.