Una falta de respeto a la madre de Isabel Pantoja

Isabel Pantoja hizo honor a su famosa frase: «Sigo estando aquí». Las grandes folklóricas nunca mueren. Incluso después de muertas. La tonadillera emergió de su silencio para poner los puntos sobre las íes y me dejó pegado al televisor durante todo el día. En dos palabras: «Hipnótica». La otra la ponéis vosotros.

Doña Ana Martín, con su nieto, Kiko Rivera, que la adora.

Una de las cuestiones que abordó fue su madre, doña Ana Martín. Un ‘doña’ que ella enfatizó como lo hacían en México para hablar de María Felix, alargando las sílabas para dar un mayor campo semántico a la palabra. No tardó Mila Ximénez en cuestionar este gesto y decir que esta señora, que, no pasemos por alto, es ya muy anciana, no tiene el Toisón de Oro y que por lo tanto es simplemente Ana.

Entiendo que Mila Ximénez no pueda soportar a Isabel Pantoja, pero considero que hay ciertas cuestiones que hay que dejar al margen. Me da igual si Chabelita Pantoja ha desvelado que su abuela no habla con ella desde hace años, si se han divulgado detalles intramuros de Cantora, que vete tú a saber si son ciertos. Escudarse en eso para ironizar sobre una persona en sus circunstancias o sobre el tratamiento que quiere darle su hija es poco afortunado. Para todos nuestra madre es una ‘doña’ y para la cantante también, tenga Grammys, Oscars, Toisones o no tenga estudios.

Si Isabel Pantoja tiene delirios de grandeza o si lo de ‘doña’ es necesario o no es un debate que no viene al caso. Entiendo que se ataque a Anabel Pantoja, que es personaje televisivo por ser el enlace de ‘Sálvame’ con el clan (Jorge Javier ha dejado bien claro que su expediente académico no le da para ser una abogada de prestigio), pero no entiendo ni a Chabelita ni a Mila. También que se de estopa a Kiko Rivera, porque se lo ha ganado a pulso al ir a ‘Sálvame Deluxe’ y soltar frases tan machistas que me niego a reproducir aquí para no servirle de altavoz, pero la madre de la intérprete de ‘Se me enamora el alma’, que ya no se entera casi de nada, según palabras de su hija, debería estar apartada del debate.

Estoy con Mila en gran parte de las reflexiones que hace sobre esta familia en la que, hasta que se demuestre lo contrario, todos han tirado del apellido de Isabel, incluido su hermano, que era un aceptable cantante melódico y que durante unos años tuvo bastante éxito. No tengo muy claro si se retiró o le retiró el mercado, pero méritos profesionales los tuvo y, como hermano e hijo, parece que sí. También puedo aceptar que la ex de Manolo Santana le recuerde cada poco que tiene antecedentes penales, aunque, al contrario que otros en situaciones similares, ha pagado y muy caro lo que haya podido hacer. Y también considero que a un hijo se le perdona todo (me refiero a Chabelita), pero a un extraño no tienes por qué tolerarle según que cosas. Y en eso sí estoy con Pantoja.