La vuelta de Rosa Benito a ‘Sálvame’

Rosa Benito no es ningún misterio, porque ella misma se va contando en las redes sociales, lo que sí lo es es la fecha de su vuelta a televisión. De una manera más o menos continuada, ojo, no como hizo en los debates de ‘Supervivientes’.

Rosa Benito lleva mucho tiempo apartada de la televisión y se ha anunciado en diversas ocasiones su vuelta.

El fuego está encendido, la leña arde. Rosario Mohedano está recibiendo hasta en el carnet de identidad, sin piedad, pero ella y su madre no se callan. Vivimos en un mundo global en el que no hace falta un medio de comunicación para soltar lo primero que se te pase por la cabeza. De hecho, el BOE de la ex de Amador Mohedano y su progenitora son Twitter e Instagram.

El dicho de no hay mayor desprecio que no hacer aprecio no van con ellas. Ellas cogen el guante, entran al trapo y torean los exabruptos que reciben con frases de tirar la piedra y esconder la mano, elusivas y alusivas, sentencias que sentencian y toda la mala uva del mundo. Normal.

Ya digo que en ‘Sálvame’ están machacando a ‘la Chayo’, como la llaman algunos peyorativamente, y del guión se han salido Paz Padilla y Jorge Javier Vázquez, que han dado la cara por la sobrina de Rocío Jurado.

La paradoja de todo este asunto es que Rosa dio muchos momentos de gloria a este programa, abriéndose en canal como Silvana Mangano o cualquier otra diva del neorrealismo italiano. Sin embargo, ahora le dan donde más le duele: su hija.

Me dicen fuentes muy bien informadas que Rosa tiene las puertas abiertas para volver al programa que la convirtió en estrella mediática (su paso por las manos de Ana Rosa Quintana fue mucho más de perfil bajo), pero la pieza que nos falta del puzle es saber si ella estaría dispuesta a volver con la frente marchita.

Rosa Benito es una mujer visceral, muy Rocío Jurado, tanto que a mí siempre me ha parecido que se parece mucho más a ella que su propia hermana, Gloria Mohedano, y yo hecho mucho de menos sus golpes de melena, sus ojos acuosos, sus ademanes de folclórica, ahora que ya casi no quedan, y sus arranques a cantar en plan Camilo Sexto, a quien también extraño, pero de otra manera.

Rosa nunca ha sido un personaje en busca de autor, porque es una excelente narradora, domina los resortes de la dramaturgia y de la puesta en escena, por lo que desde aquí hago también un llamamiento a que le ofrezcan un ‘reality’ en plan ‘Las Campos’. Yo no me lo perdería. Y millones de españoles tampoco. Vasile, Fábrica de la tele… ¡tomad nota!