Hablamos con un íntimo amigo de Rocío Jurado sobre una conversación que tuvo con ‘La más grande’ meses antes de fallecer en el año 2006.


Rocío Jurado falleció hace 15 años, pero desde hace unas semanas vuelve a estar más presente que nunca. Su hija Rocío Carrasco la nombra en multitud de ocasiones en su docuserie, ‘Rocío. Contar la verdad para seguir viva’, sin embargo, en ninguno de los capítulos se ha hablado sobre la conversación que mantuvo la artista con un íntimo amigo meses antes de morir. A pesar de que ella ya estaba enferma y apenas tenía ganas de ver a nadie, con Antonio Montiel hizo una excepción. Su retratista de confianza y ella tenían una excelente relación, tanto que una de sus creaciones tenía un lugar privilegiado en su casa de La Moraleja: su retrato estaba en el hall de entrada. Un cuadro que, por cierto, se ha colado en las imágenes vistas en alguno de los episodios. Desde SEMANA hemos charlado con este pintor malagueño sobre este y otros asuntos y sus declaraciones son cuanto menos sorprendentes.

Rocío Jurado
Antonio Montiel

Antonio Montiel la pintó en varias ocasiones, siendo la primera de ellas en el año 1989. Ya se conocían, pero estos encuentros afianzaron su amistad hasta tal punto que Rocío no dudó en sincerarse con él durante momentos muy transcendentales. Conversaciones profundas sobre presente y pasado en las que incluso salió el nombre de Antonio David Flores, sobre el que evitó pronunciar su nombre en todo momento, al igual que su hija en televisión. Entonces, ella estaba deteriorada a causa del cáncer que padecía, pero eso no evitó que charlaran e hicieran balance sobre la vida de Rocío Jurado. «Cuando llegué a la casa de la Moraleja me recibió Aniceto -cuñado de Ortega Cano- y me dijo que ella quería verme, yo fui con mi representante, pero solo me quiso ver a mí. Cuando estábamos en uno de los salones contiguos a donde estaba ella, escuché una voz muy suave que decía ‘Antonio, Antonio’…En ese momento, dije ¿Es a mí? Me pidió que entrara solo«, comienza diciendo el pintor a SEMANA.

En ese momento, entró en una amplia habitación, una estancia donde le esperaba Rocío Jurado con una imagen de la que los medios nunca fueron testigo. «Entré y la vi con una bata color azul de terciopelo, una coleta y estaba muy deteriorada y muy delgada. Sin maquillaje ni nada. Me dijo que quería hablar conmigo y me pidió que nos sentáramos en la alfombra, entre una cosa y otra estuvimos hablando casi hora y media de muchas cosas en profundidad. Me dijo ‘si yo hubiese sabido lo que yo sé ahora’, que había aprendido mucho, que se había dado cuenta de muchas cosas, que ella ya no era la misma. Me explicó que le daba más importancia a las cosas que realmente la tenían y que no me podía imaginar lo que habían estando pasando con mi paisano, con el guardia civil. No nombró su nombre, al igual que como hace su hija», dice melancólico Montiel cuando recuerda este instante.

Gtres

En cierto modo, Rocío Jurado justificaba actitudes de su hija, de la que, a pesar de que hablaba maravillas, admitía que era rebelde. Una actitud que la propia Rocío Carrasco ha reconocido en los primeros capítulos de su polémico documental. «Dijo que a Rocío le había dado todos los caprichos que había podido como tantas veces se había ausentado por trabajo, ella había tenido mucha falta de su madre, por lo que cuando volvía a España no quería echarle broncas ni nada. Decía que ella había sido peor, la justificaba mucho. Yo le dije que nadie experimentaba en cabeza ajena y ella me dijo que su Rocío era muy buena niña, pero muy rebelde. Me decía que se sentía culpable de no haberle podido dedicar más tiempo y que por eso le pasaba por alto ciertas cosas», comenta.

«Rocío Jurado y Antonio David no se llevaban bien»

Por otro lado, nos da su opinión tras haber mantenido largas conversaciones con Rocío Jurado por aquella época. «Rocío Jurado y Antonio David no se llevaban bien», dice. Una confesión que tiraría por tierra lo que en su momento mantuvo Antonio David en su curva de la vida, donde desveló que se adoraban. “La abuela de mis hijos a mí me adoraba y yo también, y su abuelo también me adoraba…», dijo el colaborador de televisión durante su participación en ‘GH VIP’, versión opuesta a la que conocemos en la actualidad.