La salud de José Ortega Cano preocupa mucho a todos, especialmente a su mujer, Ana María Aldón. A todos menos a él, que desmiente a su esposa y dice estar fuerte como un toro. ¿Quién exagera su versión? ¿Ella para preocupar o él para evitar el revuelo? ¿Cómo está realmente?


¿Cómo está realmente José Ortega Cano? ¿Hay que preocuparse por su salud o está como un toro? Estas son las dudas que asaltan a muchos después de ver cómo mensajes contradictorios desde su entorno empantanan las informaciones que llegan a las redacciones sobre sus problemas de salud. Los problemas cardiacos del diestro preocupan mucho a sus seres queridos, especialmente a su mujer, Ana María Aldón, que no es capaz de ocultar el miedo que siente ante los contratiempos que ha experimentado su esposo desde que pasase por quirófano para ser intervenido del corazón hace unos meses y ver cómo su dolencia no ha mejorado como habían esperado. Sin embargo, el propio torero ha desmentido a su esposa, asegurando que está perfectamente, que está “fuerte” y que se come la vida a mordiscos sin mayores preocupaciones. ¿Quién exagera de los dos su postura?

Cabe la posibilidad de que Ana María Aldón, por el amor que siente hacia su marido, haya transmitido al público una preocupación exagerada sobre el estado de salud del diestro. Ve que sufre aún las secuelas del coronavirus, que la operación de corazón a la que se sometió hace unos meses no ha mejorado su dolencia y que en agenda tiene otra importante cita con los médicos. Todo esto le preocupa mucho y no ha logrado ocultarlo este fin de semana.

Vídeo: Europa Press

Sin embargo, también está esa otra posibilidad que plantea que es José Ortega Cano quien ha tratado de restar importancia a su caso clínico y haya querido quitar hierro al asunto poniendo énfasis en su rutina de ejercicios, que le lleva a correr por la playa casi a diario para demostrar que está en perfectas condiciones. Sea como fuere, ante este cruce de versiones que se contradicen, la preocupación por saber si el diestro está realmente bien ha crecido entre el público, que reclama saber más sobre su estado real.

Ana María Aldón, preocupada, hace estallar las alarmas

Este fin de semana, Ana María Aldón ocupaba su silla de colaboradora en ‘Viva la Vida’ algo dispersa y distraída. Al final tomó la palabra para explicar que estaba preocupada por su madre, que había sufrido una aparatosa caída en Cádiz que habían derivado a otros problemas, pero también estaba inquieta por los problemas de salud de su marido. Confirmaba que José Ortega Cano deberá someterse a una importante revisión médica a la vuelta de las vacaciones y lo hacía con semblante serio y con gran pesar. “La vida es dura y hay otros problemas que te afectan. Cuando más grande es la familia, más preocupaciones hay”, decía la diseñadora, que reconocía que la operación a la que fue sometido su marido meses atrás no había salido del todo bien, pues no ha puesto fin los problemas que trataba solventar.

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Esta dolencia a la que hace alusión surgió cuando el diestro pasó el coronavirus, al igual que el resto de la familia, pero las secuelas en su caso han persistido en forma de cansancio constante y continuas bajadas de tensión. Los problemas con la válvula que se le implantó continúan y deberá acudir a una nueva revisión y enfrentarse a la posibilidad de ser operado de nuevo del corazón después del verano.