Marisa Martín Blázquez ha compartido en sus redes sociales una bonita reflexión que ha cautivado a sus seguidores en redes sociales.


Marisa Martín Blázquez acostumbra a compartir textos reflexivos de su puño y letra en sus redes sociales. La periodista tiene mucho talento con la pluma y como buena contadora de historias suele cautivar a sus seguidores de Instagram, donde en esta ocasión parece haber hecho un guiño al amor. Junto a dos fotografías en la que ella aparece en bikini en la playa, la periodista ha posteado un texto que ha titulado como «llueve». Tal es la emoción que transmite que cada vez son más los que le piden que escriba un libro en el que recopile este y otros mensajes, prueba de ello, todos los likes que consigue con cada publicación. En tan solo unas horas ha conseguido casi 900 likes, cifra que demuestra que consigue poco a poco el éxito que se merece.

«Llueve. Pues, anda, empápate. De mí, me, conmigo. No dejes que me moje sola. Y lluévete a mi lado. Lluéveme de ti. Llovámonos juntos. Calémonos. Y después sigamos haciéndolo. Venga, empápate de mí, me, Conmigo. Yo ya de ti, te, contigo«, escribe en su último post. Unas palabras que se suman a otras confesiones en su perfil como cuando contó que hablaba con su padre, quien falleció en el pasado. La colaboradora de televisión le escribe cartas para contarle detalles de su vida y desahogarse sobre problemas actuales, una terapia que a ella le sirve enormemente. Al igual que el día en el que contó su historia de superación, lo cual sorprendió, pues pocos sabían la enfermedad que padecía. A pesar de que siempre había sido muy hermética, Marisa fue diagnosticada hace dos décadas de ‘Miastenia gravis’ y, aunque en los últimos años ha recibido grandes críticas por su físico, no ha aclarado qué le pasaba hasta hace solo unos meses.

Marisa Martín Blázquez
Redes sociales

Se trata de una enfermedad neuromuscular autinmune y crónica que se caracteriza por grados variables de debilidad de los músculos voluntarios del cuerpo. «Nos respetamos e intentamos no fastidiarnos. A veces, viene a atacarme, y me provoca grandes crisis que venzo con paciencia y haciéndole poco caso. Es cuando más se refleja en mi rostro y cuando más, ‘las buenas personas’ me atacan por el tema físico», dijo Marisa.  Siempre ha intentado que si bien es imperfecta, ante todo es feliz y por ello procura concienciar al resto para que también alcancen ese estado.