Mientras ayer estaba pegado con estupor a La Sexta viendo todo lo que estaba ocurriendo en Cataluña se estaba produciendo un enfrentamiento a tortazo retórico en las redes sociales que quedó eclipsado informativamente y que también fue histórico. Aunque de otra manera.

¿Es este vestido de Rosanna Zanetti una provocación o simplemente una broma? ¿O ninguna de las dos cosas?

Ayer descubría que TV3, la televisión autonómica catalana, tiene corresponsales en París, en Bruselas, en Nueva York, como si fuera la CNN, pero yo tengo una ‘insider’ que tiene los tentáculos muy alargados. Con un solo teléfono móvil me tiene informado de esta guerra entre los ‘chenoistas y los ‘zanettistas’, demostrando que la productividad no depende de los contingentes de tu ejército sino del ingenio.

En esta foto comprobamos la fortaleza física de Bisbal, cuyas fans también están movilizadas defendiendo su honor. Como debe ser.

Resulta que Rosanna Zanetti se puso un vestido con una cobra para ir al concierto de Bisbal en Madrid el sábado por la noche y lo compartió en su Instagram, que es lo mismo que el BOE, pero con proyección intercontinental e inmediata. Una provocación para las chenoístas que enseguida afilaron sus uñas de gata y le dedicaron apelativos como ‘víbora’ y ‘Dora, la bloqueadora’, porque la novia del ex de Chenoa estaba anulando a sus detractoras a golpe de click.

El libro de Chenoa ha sido como echar vinagre a una herida abierta. ¿Se calmarán los ánimos?

Yo no sé si lo del vestido de la cobra se le ocurrió a la propia Rosanna Zanetti o algún estilista malvado al que le gustan las metáforas visuales, pero si yo fuera chenoísta (que no lo soy, porque no estoy ni en un bando ni en el otro) lo hubiera considerado como una declaración de guerra.

En una época en la que los cimientos de la estabilidad mundial se tambalean desde Corea del Norte a Tierra del Fuego, cualquier pequeño gesto puede acabar con el ‘status quo’. Y es lo que ha pasado con la historia de amor truncada más dramática de las últimas décadas.

¡Qué tiempos aquellos en los que reinaba la concordia entre Chenoa y Rosanna! Seguramente no se llevan mal y esta situación es simplemente algo distorsionado por la lupa del desconocimiento. A mí me sigue encantando esta fotografía.

Ver a Chenoa en chándal llorando mientras Bisbal se consagraba como estrella internacional es algo que las fans de la nueva presidenta del jurado de ‘Tu cara me suena’ tienen tatuado a fuego. Ni olvidan ni perdonan. Ellas son así. Claro, que la artífice de ‘samplings’ como ‘Hey, me has pillado’, ‘¿Quieres ser tu propia jefa?’ o ‘¿Tu compañía te cobra?’ ha sacado un libro lleno de vivencias dramáticas que ella ha contado ‘porque quiero’, que ha sido la gasolina para un rencor enquistado en los plasmas de todo España.

A Bisbal le salen ahora la ex como a Jesulín de Ubrique en tiempos le espetaba sus rencores y sus supuestas hazañas, que nunca acabé de creerme, Natividad Expósito o a su hermano Víctor, Paqui la Coles. ¿Las recordáis? Si no os recomiendo que lo googleeis para entenderme.

Ojalá todo esto tenga un efecto souflé y se calmen los ánimos. Que ahora más que nunca necesitamos paz.