La única hija nacida en el matrimonio de los Clinton, Chelsea, de 34 años, acudió a las redes sociales para anunciar en Twitter junto a su marido, Marc Mezvinsky, la llegada al mundo de Charlotte, la primera nieta de Bill y Hillary Clinton: una preciosa niña que les ha colmado de felicidad: “Marc y yo estamos llenos de amor, alegría y gratitud al celebrar el nacimiento de nuestra hija Charlotte Clinton Mezvinsky”, decía el mensaje.

Chelsea Clinton steps out with her baby girl Charlotte and her husband Marc Mezvinsky in New York City, New York on September 29, 2014

Kamyl Bazbaz, portavoz de Clinton, solamente comunicó que el bebé de Chelsea y Marc, había nacido pero no proporcionó más detalles, por lo que hemos tenido que esperar a su salida de la clínica para saber cómo es la pequeña Charlotte, la primera nieta de Bill y Hillary Clinton.

Chelsea Clinton había ANUNCIADO SU EMBARAZO el pasado mes de abril en un acto en el que intervino junto a su madre, Hillary Clinton. La ahora feliz mamá realizó su última aparición pública la misma semana en que dio a luz, en un evento organizado por la Fundación Clinton, que ella lidera con su madre en los últimos años.

Chelsea Clinton steps out with her baby girl Charlotte and her husband Marc Mezvinsky in New York City, New York on September 29, 2014

El matrimonio Mezvinsky-Clinton ha compartido estos momentos de felicidad con los padres de Chelsea, LOS ORGULLOSOS ABUELOS DE CHARLOTTE.

Seguro que ya hay grandes planes para la pequeña Charlotte, primera nieta de los Clinton, que ha nacido en un momento en el que los focos se centran en su famosa abuela materna, por la expectación existente acerca de la posible presentación de la exsecretaria de Estado a la candidatura por la presidencia de Estados Unidos… La poderosa y carismática política estadounidense que ya disputara la candidatura a la presidencia a Barak Obama, desvelará la incógnita en los próximos meses y mucho tendrá que ver en su decisión la llegada de su nieta Charlotte que la ha convertido en abuela.

Chelsea Clinton steps out with her baby girl Charlotte and her husband Marc Mezvinsky in New York City, New York on September 29, 2014

Charlotte Mezvinsky Clinton logró ser la estrella absoluta en una presentación en la que había otros insignes e importantes invitados. Todos pendientes de Charlotte, el nuevo miembro del poderoso clan Clinton, heredera de una dinastía con mucho peso en la política estadounidense y mundial.

De hecho, Hillary Clinton había afirmado que no tomaría una decisión sobre su futuro hasta que naciese el bebé. Con Charlote en casa, se ha abierto el período de deliberaciones, cuyo resultado piensa desvelar antes del 31 de diciembre.
A buen seguro que Chelsea, graduada por las universidades de Stanford y Columbia con posgrado en Relaciones Internacionales por la Universidad de Oxford, en Reino Unido, e incansable embajadora por el mundo, para llevar a cabo los proyectos humanitarios de sus padres, también tiene mucho que OPINAR SOBRE ESTA OPCIÓN POLÍTICA DE LA MATRIARCA DEL CLAN.

Si la abuela Hillary mide sus plazos políticos a través de su recién nacida nieta, a Bill Clinton se le cae la baba con la niña de la casa y poco antes de que viniera al mundo recordaba las consideraciones que no dejaba de hacerse, para ser consciente de su papel de abuelo: “No interfieras. Puedes estar ahí cuando seas bienvenido. Quiérela, pero no la juzgues”.

Chelsea Clinton steps out with her baby girl Charlotte and her husband Marc Mezvinsky in New York City, New York on September 29, 2014

Los Clinton saludan a quienes aguardaban a las puertas del hospital la salida de su nieta Charlotte, a la que sus felices padres llevaron a casa. Marc Mezvinsky y Chelsea viven en Nueva York, donde ha nacido su pequeña.

Chelsea se casó con su novio desde la adolescencia, Marc, hace cuatro años. El matrimonio Mezvinsky reside en Nueva York, donde él trabaja en un fondo de inversiones y ella ejerce de viceconsejera de la Fundación Clinton, después de haber realizado desde 2011 una incursión en el mundo del periodismo, como reportera de la cadena NBC, donde cobraba 600.000 dólares anuales por unas cuantas apariciones en pantalla, un trabajo que Chelsea Clinton ha abandonado este mismo verano para centrarse en su maternidad y criar a su pequeña Charlotte.